Lunes, 07 de junio de 2010

El Reoc?n tendr? que esperar para ascender

La ruleta de los penaltis dio la miel a las jugadoras extremeñas ante un Reocín, que lucharon como leonas y tuvieron en sus manos una victoria que le hubiera catapultado al maná balompédico nacional, pero que, tras el resbalón de ayer, tendrá que esperar que las hadas le sean favorables en el final de la fase de ascenso.

Con algo más de ímpetu, no traducido en peligrosidad inminente cara al marco de la “tapia” gala Emmeline, saltaría el conjunto montañés al seco césped ante un once verdinegro que se limitó a posicionarse sobre el mismo y a verlas venir. Pobre argumento, a priori. Hubo que aguardar al minuto once para ver algo digno de narrar. Por vez primera en la soleada matinal de ayer, enseñaba la matrícula el ángel goleador de Maliaño, Lucía. Era el primer aviso que no tardaría en obtener réplica por mediación de Claudia, que se internaba dentro de la cal, dejaba sentada con un quiebro inmaculado a la pobre central Piedad, pero a Lucía le faltaron centímetros para cabecear a la red.

Seguía el vendaval blanquiverde ante unas huestes locales que, poco a poco, cargarían sus rifles. No con mucha puntería (Azahara y Bea, min. 19 y 22) pero al menos metieron el miedo en las entrañas visitantes. Un pavor que fue “in crescendo” porque el Extremadura fue con cien cañones por banda a triturar al Reocín. Lucía seguía provocando la taquicardia en las locales cada vez que asía el cuero cerca del área, pero ayer los hados le fueron esquivos. Para colmo de sus desdichas, le fue anulado un gol en claro off side (min. 35) tras una buena jugada de Marta. Las manecillas del reloj seguían su curso inexorable sin un mísero gol o al menos un juego digno de llevarse a las pupilas. Mucho quiero y no puedo por ambos rivales que desembocaron en una jugada en el estertor de la primera manga que pudo marcar el devenir del duelo. La emeritense Bea se echaba con todo el peso de la ley y de la justicia sobre la débil Lucía, que era víctima de un acoso y derribo punible en el epicentro del área que el colegiado se saltó a la torera y dejó indemne. A las duchas y las espadas en todo lo alto.

El once visitante saltó del vestuario con querencia de balón y de área, pero fue todo un oasis en un desierto futbolístico, donde todo estaba al albur que determinase la diosa Fortuna. El balón circulaba de un lado a otro del césped pero todo era pacer y escarbar en la roca. Los caminos del gol seguían cercenados. Tamara ponía el nudo en la garganta de la arquera Bea, pero ésta, ávida de reflejos, mandaba la ocasión a beneficio de inventario. Lucía - quien si no - firmaba un disparo (min. 60) que milagrosamente no se traducía en el 0-1. Las blanquiverdes se ponían el mono de faena y seguían disfrutando de una y mil ocasiones, pero sin rédito para sus intereses.

Reza un refrán que de nada sirve dominar al contrario si se carece de puntería. Tras un disparo al limbo de Lucía (min.73), una cornada de Lorena que obligaba a justificar la nómina a Bea, era el preámbulo del gol local que firmaría Tamara, en un precioso remate a media vuelta desde el vértice del área. Tras el gol, y herido en su orgullo, carrusel de cambios incluido, el Reocín siguió percutiendo, pero los borceguíes de sus pupilas seguían llenos de plomo pesado, del que no se levanta. Expiraba el choque y en la ruleta de los penaltis, las pifias de Claudia y Marta llevaban en volandas a las pacenses para seguir soñando con estar en el Olimpo balompédico femenino. Las de Terán habrán de esperar…

Fuente: El Diario Montañés

 


Publicado por Castro2 @ 18:05 | 0 Comentarios | Enviar

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