Lunes, 17 de mayo de 2010

Cr?nica de una temporada para olvidar

El Racing de Santander logró eludir el descenso en la última jornada con una victoria ante un Sporting de Gijón que ya no se jugaba nada, que aunque permitió que los cántabros sigan un año más en Primera, no pudo maquillar el pobre juego de un equipo que empezó mal de la mano de Juan Carlos Mandiá y que apenas mejoró bajo las órdenes de Miguel Ángel Portugal.

Y así lo entendió ayer la afición del Racing, que centró su malestar en el presidente del club, Francisco Pernía y en el técnico, pidiendo su dimisión, después de una pésima temporada en la que los cántabros se han salvado in extremis, amparándose en un buen mes de enero y en los pocos puntos que han sumado los tres descendidos.

El Racing ha acabado con 39 puntos, tras ser el peor equipo de la Liga en campo propio, y no ha llegado a los 42 en los que Portugal situó la barrera del descenso cuando se hizo cargo del equipo. Con 42 puntos perdió la categoría el Betis el pasado año, pero en la última Liga siete equipos no han alcanzado esa cifra.

Pese a la satisfacción por seguir un año más en Primera, dirigentes, entrenador y jugadores del Racing reconocen que la temporada no ha sido buena; y aún más crítica ha sido la afición que ha centrado las culpas en el presidente y el técnico, exculpando a los jugadores a tenor de las reiteradas muestras de cariño y apoyo que les han brindado hasta el final del campeonato.

Y eso que este año parecía que se hacían mejor las cosas, ya que los fichajes no se dejaron para última hora y el recién contratado Juan Carlos Mandiá pudo hacer la pretemporada con el bloque que iba a dirigir en la Liga 2009-2010.

Mandiá se presentó con un discurso que prometía un Racing que saldría a "ganar cada partido" independientemente de cual fuera el rival, pero lo cierto es que el equipo empezó encajando una goleada en casa ante el Getafe y, a partir de ahí, no levantó cabeza y Pernía le "cortó" la suya al técnico gallego.

Enero mágico

Después de barajar varios nombres, Pernía recurrió a Portugal, que retornó al Racing con buen pie. El entrenador burgalés apostó por dar a Sergio Canales la titularidad que se pedía a gritos desde la grada y el joven jugador respondió con creces, acaparando el protagonismo de un conjunto cántabro que se mostró intratable en el mes de enero.

El Racing acabó ese mes alejado de los puestos de descenso y clasificado para las semifinales de la Copa del Rey. El Atlético de Madrid le cerró el paso a la que hubiese sido su primera final copera y a raíz de esa eliminación se comprobó que la remontada de los cántabros no fue más que un espejismo.

Con la rémora que suponía no ser capaz de ganar en casa a nadie -sólo tres victorias hasta la de ayer ante un rival que vino a cumplir el expediente- el Racing se agarraba al buen rendimiento que ofrecía fuera de su feudo y gozaba de un colchón de puntos que llevaba a Portugal a repetir una y otra vez que había que "sumar 42 cuanto antes".

En la jornada 32 el Racing ganó al Espanyol y en la siguiente empató ante el Xerez. Así sumó 36 puntos, pero a partir de entonces encadenó cuatro derrotas consecutivas con las que pasó de estar en una situación desahogada a verse con el agua al cuello en la última jornada.

Las lesiones de titulares indiscutibles como el defensa Henrique y, principalmente, el veterano Pedro Munitis, a las que luego se añadió la de Óscar Serrano, provocaron el declive de un equipo timorato en defensa y sin pólvora en ataque, que ayer tuvo la suerte de poder agarrarse a la tabla de salvación que supuso recibir al Sporting de Gijón, que de la mano del cántabro Manolo Preciado llegó a Santander con los deberes ya hechos y plagado de suplentes.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:06 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario