Domingo, 16 de mayo de 2010

La gran final

«¿Es consciente el aficionado de lo que nos jugamos en este partido? preguntaba en alto esta misma semana un directivo del Racing. La cuestión formaba parte de un 'encendido' debate sobre los efectos negativos que para una ciudad y una región puede traer el descenso de su equipo a Segunda División. Una discusión que tuvo su punto de origen en las palabras del director general del Racing, Roberto Bedoya, quien en la última presentación pública de los presupuestos del club afirmó que la «supervivencia económica de la entidad pasa por traspasar jugadores y mantenerse en Primera División».

No es el único caso. Esta misma semana, el presidente del Valladolid, Carlos Suárez, argumentaba en una entrevista radiofónica que el «descenso a Segunda significaría la muerte económica del Valladolid». Quizá por ello, nadie en Santander (al igual que en Valladolid, Tenerife, Málaga y Xerez) quiere pensar en un descenso que suponga la fulminación económica de un club y la desaparición del mapa de una ciudad y, en este caso, de una comunidad autónoma. El propio presidente del Gobierno cántabro, Miguel Ángel Revilla, lo dijo hace cinco días: «el Racing forma parte del proyecto de una Cantabria Infinita y un posible descenso supondría un palo muy importante».

En Cantabria, la sociedad sí se ha dado cuenta de la importancia que tiene el partido que el Racing afrontará hoy, a partir de las siete de la tarde, ante el Sporting de Gijón. La gente se ha volcado con el equipo con mensajes de apoyo, de ánimo; las instituciones han respaldado al club; El Sardinero se llenará hoy de nuevo para empujar a los futbolistas hacia la permanencia; y los jugadores parecen conjurados para que, después de noventa minutos, el Racing, Santander y Cantabria, puedan celebrar la permanencia en Primera División. Es el 'no va más'. El último partido. La ocasión definitiva. La gran final.

Cuidado a las carambolas

El Racing llega a este encuentro con la agonía de saber que no depende de sí mismo. El conjunto de Miguel Ángel Portugal deberá tener un ojo puesto en el Sporting de Gijón y otro en los campos en los que juegan sus rivales directos. Son cosas del fútbol, pero no hay que olvidar que el equipo cántabro puede lograr la permanencia perdiendo ante el Sporting, pero también puede descender a Segunda aunque logre la victoria. Son las carambolas que se producen en este deporte-espectáculo. Y en Santander se sabe mucho de ellas, puesto que ya en una ocasión el equipo terminó con sus huesos en Segunda División B fruto de un rocambolesca sucesión de resultados en contra.

El Racing tiene a su favor dos factores: el rival y el calendario de los otros equipos. En El Sardinero estará hoy enfrente de los de Portugal un Sporting salvado, que nada se juega en el envite. Es más, Manolo Preciado 'tirará' de futbolistas jóvenes, casi sin experiencia en Primera División. Aún así, en el Racing nadie se fía del cuadro asturiano y todos, entrenador y jugadores, quieren cumplir cuanto antes con la primera obligación: ganar el partido.

El segundo factor aliado con el Racing es el calendario de sus rivales. Valladolid y Málaga se las tienen que ver con los dos conjuntos más poderosos del campeonato, el Barcelona y el Real Madrid, respectivamente. Y, además, ambos necesitan también la victoria porque se están jugando el título de liga.

Con los emblemas

¿Y cómo se encuentra la plantilla? Consciente de que está ante los 90 minutos más importantes de la temporada y mentalizada para derrotar al Sporting de Gijón. Al menos, así se demuestra con el hecho de que finalmente Colsa y Munitis hayan entrado en la convocatoria de Miguel Ángel Portugal, aunque habrá que esperar hasta última hora para poder determinar si finalmente están en el banquillo. Por ello, el técnico racinguista realizó ayer una convocatoria de veinte futbolistas, entre los que también están los canteranos Osmar y Picón. Hasta minutos antes del encuentro, Portugal no decidirá quienes son los once del equipo titular y los siete reservas. Ahora bien, vistos los entrenamientos de esta semana, todo apunta a que Portugal recurrirá al 4-4-1-1, el sistema que mejor resultado le ha dado esta temporada. Lacen y Diop serían los dos pivotes si Colsa no entra en el equipo, con Arana y Toni Moral en las bandas. Canales recuperaría la posición de media punta y Tchité sería el hombre más adelantado.

En el Sporting, el juvenil Juan Muñiz es otra de las novedades de Preciado en la lista para el partido. El lateral Pedro Orfila y el delantero Borja Navarro completarán la lista de los incorporados del filial, junto a Sergio Sánchez, Sergio Álvarez y Cristian Portilla.

Para este encuentro, Manolo Preciado tiene las bajas de los porteros Cuéllar y Raúl, los defensas Botía y Gerard, los centrocampistas Rivera y Diego Camacho y el delantero Kike Mateo, que están lesionados, además del croata Mate Bilic, que viajó a su país para incorporarse a la concentración de su selección.

No va más. El Sardinero se ha preparado para una tarde de nervios, de angustia, de sufrimiento y, esperemos, que de alegría. Es el día del juicio final. A partir de las siete de la tarde, con el Sporting del cántabro Manolo Preciado como rival, el Racing se juega su supervivencia. No sólo en Primera División. Está en juego su futuro. Nadie quiere pensar en un descenso a Segunda de consecuencias impredecibles. El racinguismo lo sabe y hoy estará de nuevo con su equipo para empujarlo a la permanencia. Luego, después del partido, llegará el momento del análisis, de la reflexión, de determinar qué es lo que ha fallado. Hoy, la obligación es ganar. La necesidad, mirar a otros campos. Ojo a las combinaciones.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 11:13 | 0 Comentarios | Enviar

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