Lunes, 26 de abril de 2010

Iturralde siempre garantiza un l?o

«Con este árbitro, hoy tenemos lío». Este comentario hecho por un aficionado mientras acudía a su asiento en la tribuna principal de El Sardinero estaba justificado. El encargado de dirigir el partido era Eduardo Iturralde González, un árbitro veterano, aliado en muchas ocasiones con la polémica, tarjetero... un colegiado peculiar. Genio y figura.

El aficionado, un señor veterano y con pinta de haber pasado muchas horas de sufrimiento viendo a su Racing, tenía razón, hubo lío, aunque quizá no fue tal y como él preveía, ya que el perjudicado fue el equipo rival. Por esta vez el Racing se había salvado.

Se rondaba el minuto 20 cuando Nilmar sacó los colores a los defensas verdiblancos con un magnífico control y un 'sombrerito' a Christian, que sólo con la mano (aparentemente dentro del área) pudo evitar que el brasileño progresara. Como un resorte, el banderín del ayudante de Iturralde se levantó y éste, que no parecía haber observado nada anormal en la jugada señaló el punto de penalti. Hasta aquí nada extraño. Es algo que pasa en multitud de ocasiones. El árbitro recibe indicaciones desde la banda en jugadas que él no aprecia. Lo dicho, algo corriente. Sin embargo, en este caso, hubo algo más. Y es que el asistente le había dicho que se había producido una mano, aunque no debió decirle de quién e Iturralde recurrió a lo más sencillo: mano del defensor.

Con El Sardinero temblando y los jugadores del Racing indicándole que la mano de Christian había sido fuera del área, el árbitro recibió una segunda indicación del linier. «Que no, que no, que la mano fue del delantero en el control», debió decirle al árbitro que, de inmediato, y para alegría de una grada que ya se temía lo peor, señaló la mencionada mano en contra el Villarreal. Pues eso, genio y figura de un árbitro peculiar que no deja indiferente a nadie.


Canales, toda una estrella. Al margen de las historias de Iturralde, un tipo que siempre da juego a la hora de escribir de un partido, ayer en El Sardinero se volvió a ver al Canales genial.

No es que el canterano hiciera ayer el partido de su vida. Desgraciadamente para el Racing no fue así. Lo que hizo fue marcar un gol soberbio y protagonizar un par de ocasiones más que, por lo menos, sirvieron para meter algo de miedo en el cuerpo del Villarreal. Canales, tal y como ha confirmado en numerosas ocasiones a lo largo de la presente temporada, es una pieza fundamental en este Racing. Y lo es no sólo por los goles que marca, que también, sino por su incuestionable aportación al juego ofensivo. Con él en el campo, las cosas son diferentes. O, al menos, lo parece.


El curioso partido de Luis García. Otro de los detalles que dejó el partido de ayer fue el relativo a Luis García. El catalán salió a la medio hora del partido en sustitución del lesionado Óscar Serrano. Su aportación fue, en los primeros minutos, positiva. Coincidió con el mejor juego del Racing. Sin embargo, en el arranque de la segunda parte, Luis García volvió a ser el de siempre en el Racing. Y eso le costó su puesto. Portugal le sacó para meter a otro delantero, Xisco. La cosa, como parece lógico, no gustó demasiado al ex del Liverpool y del Atlético de Madrid, que abandonó el terreno ciertamente contrariado, por el cambio y por los silbidos de los aficionados, aunque existe la duda fundada si estaban dirigidos contra el futbolista o contra la sustitución, es decir, contra el banquillo. Cada cual puede pensar lo que quiera.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:15 | 0 Comentarios | Enviar

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