Domingo, 25 de abril de 2010

El Racing busca una victoria de Primera

A estas alturas de la temporada casi cada partido que se disputa es una final. En unos casos porque se juegan objetivos ambiciosos, como puede ser el lograr un título o clasificarse para alguna competición europea. En otros, porque está en juego la salvación. El Racing está entre estos últimos y, por supuesto, el partido que hoy juega contra el Villarreal es una final.

Lo es porque para los cántabros puede suponer dejar prácticamente sellada la permanencia una temporada más en la Primera División. Con 39 puntos en su casillero, y a falta de cuatro jornadas por disputar, el equipo de Miguel Ángel Portugal tendría un margen de maniobra lo suficientemente cómodo como para pensar en que el año que viene jugará de nuevo en la 'Liga de las Estrellas.

El problema que tiene el Racing en esta final, es que no parte como favorito. Es más, a tenor de sus antecedentes y de las cualidades del rival, el equipo cántabro aparece más como una víctima propiciatoria que como un candidato al 'título'. El Villarreal llega a El Sardinero plenamente recuperado de todos los problemas que le hicieron pasar en el tramo inicial de la temporada incluso por los puestos de descenso. Ahora, los castellonenses están en un puesto UEFA y mantienen viva la esperanza, remota pero real, de meterse en la pelea por la Liga de Campeones. Por si esto fuera poco, el Racing es el peor equipo del campeonato en su propio campo y su juego, aunque ha mejorado algo últimamente, sigue siendo flojo.

Sin embargo, el partido no será un paseo para el equipo levantino. No lo será porque el Racing se está jugando mucho y es consciente de ello. Por mucho que no parta como favorito, el cántabro tiene argumentos para plantar cara a los castellonenses. Uno, que Tchité, aunque sea a base de penaltis, parece haberse reconciliado con el gol. Otro, que Canales ya está en condiciones de jugar desde el principio, algo que no garantiza absolutamente nada, pero que sí dota al equipo de una calidad que sin él baja considerablemente. Y otro más, que el Villarreal, lejos de su campo, es un equipo demasiado endeble. De hecho, sólo ha logrado dos victorias lejos de El Madrigal, lo que le sitúa en este capítulo como el cuarto peor equipo del campeonato.

Con este panorama, y acuciado por la necesidad de sumar tres puntos que le dejen en bandeja hacer del sueño de la salvación una realidad, el Racing afronta el partido convencido de sus posibilidades. «Un empate sería positivo», reconocía un Portugal siempre prudente, aunque a esta afirmación añadió un pero: «tres puntos nos harían dar un salto cualitativo». Y tiene razón. Tres puntos le dejarían en Primera. O casi.

Para conseguirlo, el técnico burgalés del Racing podrá mantener el equipo que ha venido jugando en las últimas jornadas. Coltorti, pese a la entrada de Toño en la convocatoria, seguirá como titular. Por delante de él, Portugal colocará a Crespo y a Christian en los laterales y a Oriol y Torrejón, en el centro. En este planteamiento, Pinillos y Moratón también tienen sus opciones.

El centro del campo será el mismo que hace una semana empató en Jerez. Es decir Diop y el perdonado Colsa formarán un doble pivote que estará flanqueado por Arana, en la banda derecha, y Óscar Serrano, en la izquierda.

El apartado ofensivo correrá a cuenta de Sergio Canales, que vuelve a la titularidad para situarse en la media punta, y de Tchité, que quiere mantener viva su relación con el gol.

Fuente: El Diario Montañés

 


Publicado por Castro2 @ 1:53 | 0 Comentarios | Enviar

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