Lunes, 19 de abril de 2010

Un punto m?s; una vida menos

No es fácil presenciar, a quince minutos de concluir una final (ayer lo fue), a dos equipos con urgencias para sacar de banda, a 22 jugadores volcados al ataque en busca de la victoria y a dos entrenadores moviendo el banquillo con más salero que nunca para hallar soluciones. La imagen desesperada mostrada en Chapín por Xerez y Racing demostraba que el punto que a esas alturas se repartían ambos conjuntos era inútil: no saciaba las ilusiones de obrar el milagro de uno ni las ansias de tranquilidad del otro. Pero ése fue el premio que se entregó al término de la pelea, entre otras cosas por la falta de calidad y bisoñez del conjunto local y por el infortunio para sentenciar del visitante.

A pesar del desconsuelo del resultado, lo mejor del encuentro fue ver la ambición mostrada en cada acción cuando lo único que se preveía era un menú repleto de miedo y respeto, rehogado con más de un patadón. Se echó en falta más elaboración, aunque se entiende analizando las piezas, y sobró tanta pérdida. Pero, por el contrario, se agradece el despliegue físico, la ida y vuelta del juego y la ambición por rematar. Con dos equipos tan mediocres, ver cuatro goles y seis ocasiones más es una bendición que pocas veces ofrecen.
Las razones.

Muchos lo adelantaban, y ayer se demostró. El Xerez no se da por vencido nunca. Pregúntenle al Racing. A pesar de que casi siempre es peor que sus rivales, goza de menos ocasiones que ellos y concede más oportunidades que el resto. Su casta le volvió a dar ayer para sacar un empate de un partido perdido que, aunque no le da para soñar mucho tiempo más, sí le sirve para complicar a su rival teniendo en cuenta los demás resultados de la jornada.

Ante Coltorti y cía, el equipo de Gorosito dio una lección de entereza psicológica impropia de un moribundo. Cuando más tocado está, mejores son sus estímulos. Primero tuvo el valor de adelantarse con una carambola de Orellana tras un jugadón entre Michel y Momo. El Racing, acostumbrado a salir al campo 15' después que su adversario, volvió a conceder ventaja e ir a remolque. Pasó en A Coruña, sucedió esta vez, lo hemos apreciado mil veces en El Sardinero y veremos cuántas veces más lo observamos mientras no haya modificaciones en los hábitos de concentración. Jugar implica pensar.

Lástima que desde que el Xerez se adelantó, sólo ofreció garra. Después desapareció. El empate de Tchité minutos antes del descanso mermó su empuje y le deprimió. Crespo desbordó como Cafú en esa jugada y el burundés, empeñado en rentabilizar su costoso fichaje, se lanzó al suelo con el hambre de una bestia y la precisión de un cirujano. Su partido cien fue redondo. Si el Xerez andaba ya tocado, imagínense lo que pasó después tras el penalti a Bolado que transformó luego Tchité.
Desenlace.

Con el 1-2, Colsa ordenó una superioridad numérica en la medular aprovechando que el Xerez se fractura por su desesperación, ya que ataca sólo con cuatro y únicamente defiende con seis. El ramaliego se adueñó del centro y, desde ahí, lanzó a todo el que se prestó para destrozar con velocidad a la defensa local. Colsa, como ya es habitual, da la sensación que es el doble de bueno en las segundas partes que al principio, un diésel vamos; e incluso intuyo que sería el rey de haber una prórroga cada domingo. En torno a él creció el Racing. Pero no supo matar.

Tanta superioridad no valió para abrazar el objetivo. A los de Portugal les falló la definición. Así, el Xerez salió vivo y aprovechó su séptima vida para empatar con un cabezazo de Víctor. La zaga cántabra hizo aguas recordando que Henrique es crucial. Desde ahí hasta el final, todos quisieron más y ninguno lo consiguió. Por eso el Racing aún tiene deberes pendientes y el Xerez deberá tumbar al Barça si aún quiere morir matando.
Edu Bedia regresó tras ocho meses

El canterano del Racing volvió a los terrenos de juego ocho meses después de su última aparición. El camargués jugó su último partido la pasada temporada ante el Getafe en la jornada 38ª. En la siguiente pretemporada se lesionó la rodilla y fue operado. Ayer ingresó en el césped en el 88' sustituyendo a Serrano. Gozó de una buena ocasión pero, aunque le sobra calidad, le faltó velocidad y chispa.
El crack


Tchité

El burundés volvió a ser clave con dos tantos vitales. Por fin, a su desgaste une el olfato.


¡Vaya día!


Toni Moral

Saltó del banquillo en el minuto 56 y se retiró en el 75' lesionado en los isquios.


El dandy


V. Sánchez

Metió un golazo de cabeza y probó a Coltorti con un gran disparo. El culé tiene calidad.


El duro


Crespo

El partido no fue duro pero él entró con todo siempre que hubo disputas. Vio la amarilla.

Fuente: As


Publicado por Castro2 @ 18:08 | 0 Comentarios | Enviar

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