Lunes, 12 de abril de 2010

Homenaje a la tristeza

El fútbol de esta mentirosa 'Liga de las estrellas' está herido de muerte. Es aburrido. Una competición en la que sólo interesan dos partidos se pone colorada cuando algunos aún la definen como la mejor del mundo. Mienten. El partido de ayer en Riazor es una bofetada en su rostro. Dos equipos que merecieron perder, que jugaron mal y que mostraron un repertorio que ocupará menos tinta en los papeles que el protector bucal de Cristiano Ronaldo. Pero fue sólo uno de tantos partidos. Uno más, porque casi todos son así. Empate a uno y, con todo, la jornada le salió redonda a un Racing que seguirá en Primera con menos necesidad de puntos que nunca. Resultado justo, aunque una justicia real les quitaría puntos a los dos.

Cuando el equipo cántabro empezó a jugar ya perdía el partido. El Dépor tardó sólo 38 segundos en destrozar los ensayos y los planes. Con la jugada más simple del fútbol. Patadón, pugna y gol. Aranzubía hizo lo primero, Oriol falló en lo segundo y a Riki le correspondió la gloria más madrugadora de la jornada. El central dijo que el sol le cegó. Portugal que habían preparado esa jugada. Sólo 38 segundos. Nada más.

Desde ese instante y hasta el descanso, verbena en Riazor. Las defensas se apuntaron a un curso de interpretación especializado en teatro del absurdo. Tanto que, sin fútbol en las botas, hubo ocasiones. La más clara la tuvo Tchité. Como casi siempre. Y también como casi siempre la falló. Sólo había pasado un minuto y medio desde el gol que hizo sonar el despertador. El delantero del Racing se quedó sólo ante Aranzubía y disparó flojo y mal. Su partido da para ser cruel. Intentó rabonas imposibles, centró a la ausencia, se escurrió, perdió balones por falta de capacidad para controlarlos... Iván Bolado lo vio todo desde el banquillo. Portugal también.

Pero, siendo justos, no fue el único que provocó cansancio en quién vio el partido. El rendimiento de buena parte de los jugadores del Racing -y de los del Dépor- fue una invitación a la tristeza. No por actitud. Y es que ninguno fue apático. Fue, más bien, cuestión de inoperancia. Facilidades en defensa, desacierto absoluto ante la portería contraria, inexistencia de bandas. Y, además, prisas, fallos en movimientos sencillos... Un saque de banda en el 42 resumió el tono de la tarde. Arana sacó cerquita del banderín de córner y la pelota salió lentamente por la línea de fondo por donde no había nadie...

Oportunidad

Con el desarrollo de los minutos, el partido merecía un empate incongruente. Porque un pésimo Racing estaba en disposición de sacar 'tajada' ante un Dépor que abría las puertas. Los de Lotina acumulan varias jornadas sin ganar. Lógico. Daba la sensación de que los cántabros estaban dejando pasar una oportunidad única de puntuar ante un rival flojo. Pero es que su primer tiempo fue tan pobre...

Y sí, se echó en falta a Canales. Ni siquiera al Canales de goles y portadas. Se echó de menos hasta al de los tres detalles por partido.

La segunda parte empezó sin cambios. Ni en el once ni en el fútbol. Eso sí, el Dépor fue a peor y el Racing, al menos, mantuvo la intención de luchar contra su propio desacierto. Tuvo fe el equipo de un Portugal que tardó doce minutos en quitar a dos futbolistas que lo pedían a gritos. Bolado entró demasiado tarde por un Tchité humillado y Xisco salió por Serrano. Al fútbol del catalán se le ha marchado la ilusión. Parece ausente.

Con algo más de apariencia futbolística, el Racing buscó vencer a sus carencias con un Gonzalo Colsa convertido en líder del equipo. Fue el mejor de largo. Con Iván Bolado encontró un aliado que hasta entonces no tenía en los protagonistas del juego ofensivo. El canterano no hizo nada especialmente reseñable, pero sus acciones, al menos, tenían la intención lógica de los movimientos de un delantero. Al menos, sentido.

Suyo fue un pase en profundidad a un Munitis sorprendido de verse ante el portero rival. Lo del capitán del Racing con el gol va este año para pesadilla. Absolutamente negado.

En el 69, el banquillo llamó a otro de los que se lo merecía. Porque Arana volvió a desaprovechar la oportunidad de dar la razón a quienes piden más minutos para él. Su puesto fue para Toni Moral. Tres cambios. Una lástima que el reglamento no permita más.

Fe y gol

Con todo, el Racing era claro dominador del partido ante un Dépor algo mejorado atrás pero inexistente en general. No era justa la derrota para uno solo de los equipos. Y ya que para los dos es imposible por ley física, la ley divina reconoció la constancia del menos pecador. Porque quién da lo que tiene...

Así las cosas, en el 84 Munitis premió que Portugal lo dejara en el campo por descarte y centró desde la derecha con destino al segundo palo. Allí apareció un Toni Moral con fe. Fallo defensivo y justa celebración. «Casi que he cerrado los ojos para rematar», dijo al micrófono de Punto Radio al terminar el partido. Es su primera 'equis' en el casillero de tantos.

Un dato. El gol llegó desde la banda. Ésa que el Racing rechaza casi por sistema jornada tras jornada. De hecho, los laterales necesitan un mapa para visitar la línea de fondo. Ayer, de lo mejor, un par de subidas de un Crespo más acertado que de costumbre.

El ramplón equipo visitante se llevaba con justicia un punto ante un Dépor errante. El Racing, mejor o peor, sigue siendo temible a domicilio. El Racing, mejor o peor, adelantó puestos en la clasificación. El Racing, mejor o peor, lleva camino de salvarse con muy poco. Y es que por abajo se esfuerzan por demostrar que no quieren molestar a nadie. No vaya a ser que esta pobre Liga se ponga interesante. Mal partido y buenas noticias. Así están las cosas.

Y ahora dos encuentros seguidos en siete días. Español y Xerez. En casa y fuera. En Chapín jugarán si la huelga convocada lo permite. Huelga de futbolistas. Porque el fútbol está en huelga desde hace ya tiempo...

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:24 | 0 Comentarios | Enviar

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