Lunes, 22 de febrero de 2010

El Racing empa?a en cinco partidos el espectacular inicio de a?o que protagoniz?

«Este no es mi Racing; me lo han cambiado». La frase la pronunciaba un aficionado envuelto en una bufanda verde y blanca a la salida del Camp Nou de Barcelona después de haber visto la goleada de los pupilos de Pep Guardiola. Y no le falta razón. Sobre todo si se analiza el rendimiento del cuadro dirigido por Miguel Ángel Portugal en los últimos partidos con relación al que ofreció en un espectacular arranque de año, en el que llegó a presentar los mejores números de toda la división.

Titulares que aludían a la condición de invicto del conjunto santanderino han dejado paso a críticas duras, ácidas, pero consecuentes con el rendimiento de los futbolistas y del equipo. ¿Qué le ha pasado al Racing para haber entrado en declive en las últimas jornadas? Es la pregunta del millón, aunque la primera respuesta la dio ayer el propio técnico Miguel Ángel Portugal. «Nos ha entrado mal de altura», argumentó el míster racinguista en la sala de prensa del Camp Nou. «Pecamos de altura y nos está pasando factura», insistió. «Espero que nos volvamos a reasentar pronto», concluyó.

Sin quitar veracidad al argumento de Portugal, la explicación del cambio de trayectoria del Racing está muy clara: el equipo ha perdido la solidez defensiva en la que se apoyó desde la llegada del entrenador burgalés para iniciar la recuperación después de la destitución de Juan Carlos Mandiá. El punto de inflexión tiene además un nombre concreto: Vicente Calderón. Desde que el conjunto santanderino encajara el contundente 4-0 en el partido de ida de la semifinal de la Copa del Rey ha entrado en un espiral de resultados negativos y de goles encajados. Cuatro en el Calderón, tres en El Sardinero ante el Málaga, cuatro ante el Barcelona...

La comparación

Los datos no engañan. El Racing llegó a presentar en el mes de enero los mejores resultados (sumando la Liga y la Copa) de entre todos los conjuntos de la Primera División. Nueve encuentros disputados, con un balance de seis victorias y tres empates. En la Liga se ganó al Tenerife (2-0), Sevilla (1-2) y Sporting (0-1) y se cedió empates con el Valladolid (1-1) y el Getafe (0-0). El balance, seis goles a favor y dos en contra. En la Copa, el Racing eliminó al Alcorcón y al Osasuna, gracias a los ocho goles que logró y a los tres que encajó.

El Calderón, la goleada de Madrid, lo cambió todo. Cinco encuentro disputados entre Liga y Copa, con una única victoria (3-2 ante el Atlético en Copa), un empate (en Liga ante el cuadro colchonero) y tres derrotas (Atlético, Málaga y Barcelona) con tres goleadas incluidas. El Racing ha encajado en total en estos cinco últimos partidos 14 goles y ha marcado cuatro. Toda la solvencia y eficacia defensiva ha desaparecido de un plumazo.

¿Y cuáles son las causas? Hay varios factores que han influido en esta circunstancia, tanto físicos como técnicos. Lógicamente, la acumulación de partidos está pasando factura a estas alturas de temporada en una plantilla que no se la puede considerar larga y en la que existen posiciones que no cuentan con recambios naturales. El dato es claro: el Racing ha tenido que disputar catorce encuentros en 51 días, es decir, un partido cada tres días y medio, aproximadamente. Demasiado castigo deportivo para un equipo acostumbrado a jugar un encuentro cada semana.

Pero, al mismo tiempo, hay otros elementos de carácter técnico. Miguel Ángel Portugal, por una u otra circunstancia, ha visto como su estructura defensiva se caía por todos los lados. En la zaga, la marcha de Henrique a Brasil -con la autorización del club- dejó al técnico sin el defensa más en forma y el equipo lo pagó. Ni Moratón, ni Oriol lograron tapar con acierto la ausencia del brasileño, ausente cuando estaba protagonizando sus mejores partidos. Y toda la zaga lo acusó. En los laterales, las absurdas expulsiones y los cambios que se han producido por lesión o sanción en los hombres del centro del campo han provocado que salieran a la luz todos los defectos que se habían logrado tapar anteriormente. Las lagunas defensivas han traído consigo otros males. La solvencia del centro del campo ha desaparecido totalmente y hasta el propio Canales parece acusar la presión a la que se ve sometido tras haberse confirmado su fichaje por el Real Madrid.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:18 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario