Domingo, 21 de febrero de 2010

Cr?nica de una muerte anunciada

Estaba el otro día mi compañero preguntando por historietas parecidas a la de David contra Goliat para presentar este partido y, por más que pensaba, no se me ocurría nada. Reconozco que me ha perjudicado ver tantos documentales de bichos: ya no tengo esperanzas. Lo mismo que en cuanto aparece un ñu en la tele sé que un cocodrilo le va a comer una pata, o si es una gacela Thomson, que acaba en la tripa de la leona, la visita del Racing al Camp Nou también anunciaba merendola.

Sin ser muy amigo de números ni de cuentas históricas, el hecho de que el Racing no haya ganado en Barcelona desde la temporada del Naranjito da bastante que pensar. Por eso, en este caso, cuando ya uno ve cómo va a acabar la cosa (que nadie me llame derrotista: acuérdense del mutis por el foro de Munitis, Colsa y TchitéGi?o, lo único interesante es ver cómo empieza.

Ayer, en concreto, con comedia en la defensa. Una cosa es que el Barcelona sea muy bueno, que lo es; otra, que aproveche la ocasión para que marque gol cualquiera o de cualquier manera. En fútbol, como en boxeo, debería existir la posibilidad de tirar la toalla para marcharse a casa, tomar un colacao caliente y meterse en la cama. Con 3-0 al descanso, lo único que podía hacer el Racing era coger frío.

Existe otra opción, que es la de poner en práctica la filosofía del 'de perdidos al río'. A veces ocurren cosas preciosas. Yo, que en ningún partido me fijo en el 4-2-3-1 si no me obligan, todavía me río cuando me acuerdo de una que montaron Piterman y Chuchi Cos, que hicieron un dibujo táctico como de una seta, 2-2-2-4, o algo así. Y lo explicaba perfectamente el ucraniano-americano: total, ya, ¿qué más daba? Eso es más o menos lo mismo que pensaba mi madre cuando, de pequeños, nos dejaba jugar con las bolitas de mercurio cuando rompíamos algún termómetro. Hasta que un hermano mío se envenenó, claro.

¡Ay, esa defensa!

Hablábamos de cómo empezó lo del Camp Nou. Pues con un fallo en la defensa que permitió a Iniesta marcar recién empezado el partido. Después, siguió con un golito de Henry en un saque de falta que nunca hubiese tenido que ser gol. Un poco más tarde, con otro saque de falta que sí lo mereció, esta vez de Márquez. Y acabó con el cuarto, de jugadita, de Thiago. Hombre, yo creo que si ya vas a Barcelona, por lo menos que te meta un gol Messi. Aunque todo sea perder, no es lo mismo. Hasta Bojan estuvo a punto de hacer el suyo.

El caso es que a Coltorti le ves, y aparte de lo grandón que es y lo palomitero y todo eso, saca manos y despeja balones realmente complicados. Pero, ¿cómo vas a decir que lo hace bien si le meten cuatro? Pues no hay forma. O Canales. Que vale que es bueno y da esos pases sensacionales. ¿Qué iba a hacer el pobre ayer? Pues pasar el trago. Y encima, con pitada cada vez que toca la pelota porque es del Madrid. Hasta Márquez le dedicó una entrada como si fuese del Madrid.

Al final va a resultar que gastamos toda la fantasía con la vuelta de la Copa, y ya no queda más. Y ahora recordamos cómo el abusón del colegio nos seguía zurrando y nos robaba el bocadillo de tortilla en el recreo aunque fuésemos más listos o nos llevasen a judo. Hay que decirlo: el canijo sólo gana al grandón en las películas. Bueno, en las españolas, ni siquiera.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 21:43 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario