Mi?rcoles, 17 de febrero de 2010

Un cumplea?os con tarta y velas

Lo de Sergio Canales está comenzando a ser una locura. Ayer, fecha en la que el jugador del Racing cumplía 19 añitos, decenas de jóvenes aficionados racinguistas, chicas en su inmensa mayoría, tomaron al asalto las instalaciones de La Albericia para felicitar a su nuevo ídolo. Incluso hubo quien le quiso entregar una tarta, con sus velas, por supuesto, para celebrar tan señalado día.

Durante todo el entrenamiento, los aficionados que se habían dado cita en La Albericia siguieron con especial atención las evoluciones de la última joya verdiblanca. Hasta ahí, todo normal. Bueno, más o menos, porque no es habitual que haya tantos espectadores en una sesión preparatoria del equipo de Portugal. Sin embargo, las vacaciones de carnaval permitieron a los más jóvenes estar un poco más cerca de su ídolo.

Y lo consiguieron. En el mismo momento en que Portugal dio por finalizado el entrenamiento, se desató la locura. Carreras histéricas de un lado a otro buscando el mejor lugar para estar lo más cerca de Canales, para poder conseguir su autógrafo, para poder hacerse una foto con él, para poder entregarle los regalos que las más atrevidas habían comprado. La situación comenzaba a superar al joven futbolista que, acompañado por el personal del club, se dirigía como podía hacia los vestuarios, agobiado por la marabunta de seguidoras que seguían enloquecidas a la última estrella racinguista. La calma se instaló durante unos instantes en La Albericia en el mismo momento en que Sergio se metió en los vestuarios. Entonces fueron sus compañeros los objetivos de las cámaras, los teléfonos móviles y los caza autógrafos. Colsa, Munitis, Toño... todos tuvieron su minuto de gloria antes de que Canales saliera de nuevo a la calle y la locura se apoderara de nuevo de La Albericia.

Volvieron las carreras, los empujones, el griterío... y en medio de todo ello Canales y los empleados del club que le sacaban en volandas atravesando el campo de fútbol en el que uno de los equipos de las categorías inferiores estaba entrenando. No importaba, hasta los chavales hicieron un hueco en su preparación para ver de cerca al espejo en el que, sin duda, todos ellos se están mirando.

Mientras, Canales avanzaba como podía hacia su coche. Haciéndose algunas fotos, firmando autógrafos en todas las camisetas, libretas o álbumes que le ponían delante. Si alguien se lo hubiera puesto, habría firmado incluso hasta un contrato con el Barça. Por suerte para el Madrid, nadie lo hizo.

Ni un pedacito

También hubo algunas discusiones, sobre todo por parte de los portadores de las tartas, que no consiguieron el objetivo perseguido. Seguro que al futbolista le hubiera gustado coger un pedacito de alguno de los pasteles que tenía ante sí -tenían una pinta estupenda, sobre todo teniendo en cuenta que ya era casi la hora de comer-, sin embargo, por mucho empeño que pusieron, el jugador se fue para su casa con las manos vacías. Sí se llevó algún otro obsequio que guardó con mimo en su coche antes de arrancar y marcharse, dejando tras de sí a todos los aficionados con sus autógrafos, sus fotos... y sus tartas. Por lo menos ya tenían el postre asegurado.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:08 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario