Martes, 16 de febrero de 2010

C?nticos a precio de oro

Una partida de algo más de cerca de 2.000 euros en el multimillonario presupuesto del Racing no es casi nada. Lo que se puede gastar en folios, en alguna cuenta de teléfono o en renovar algún ordenador. Eso es lo que suponen 2.000 euros en las cuentas del Racing, que este año superarán los 36 millones de euros. Nada, o casi nada. Sin embargo, si esta cifra se destina a pagar los permisos para poner la música con la que el club ameniza cada partido, la cosa toma otro cariz. Y muy diferente, sin duda.

La entidad santanderina paga religiosamente a la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) y a la AGEDI (Asociación de Gestión de Derechos Intelectuales) por la música que ofrece por la megafonía del estadio y por las imágenes que muestra en los dos videomarcadores situados en ambos fondos cada día que abre las puertas de El Sardinero.

Por el momento, en el club santanderino no han tenido problema alguno con estos dos colectivos que gestionan los derechos de la propiedad intelectual. Claro, que su dinerito le cuesta. En concreto, el Racing abona a la SGAE algo más de 61 euros por partido. El pago al otro colectivo, la AGEDI, es trimestral y asciende a algo más de 170 euros. A cambio, los aficionados santanderinos pueden disfrutar de la lista completa de 'grandes éxitos' verdiblancos.

De principio a fin

Poder comenzar cada partido con 'La Fuente de Cacho', que se escucha por la megafonía hasta que los aficionados, bufandas en alto, se lanzan al mundo de la interpretación musical y siguen ellos solitos, o finalizarlos con el pretendido himno oficioso cantado por David Bustamante, cuyos derechos no son del club que, eso sí, en su día también tuvo que pagar unos cuantos miles de euros por él, son dos de los beneficios que obtiene el Racing a cambio de estos 1.800 euros anuales, que también se rentabilizan con el resto de canciones que el 'speaker' pone para entretener al personal en el descanso o cuando hay algo que celebrar... o que disimular, como por ejemplo los silbidos del público cuando los jugadores abandonan el terreno de juego después de que el equipo haya jugado un mal partido.

Cada vez que pone en marcha el reproductor de música en El Sardinero, alguien hace caja.

Escuchar 'Highway to hell', la banda sonora de 'Misión Imposible' o cualquiera de las canciones que el 'speaker' quiera poner suponen al Racing un desembolso. Pequeño, cierto es, pero de esos que duele en el alma. Aunque ya se sabe, los derechos son los derechos, por mucho himno oficioso que 'La Fuente de Cacho' sea.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:24 | 0 Comentarios | Enviar

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