Jueves, 11 de febrero de 2010

A por otro 11 de febrero m?gico

Las esperanzas del Racing de dar vuelta a la eliminatoria de semifinales de la Copa residen en el pequeñísimo tramo que separa lo muy difícil de lo imposible. Argumentos para acabar con ellas hay de sobra: que si mira lo que pasó en la ida y en el ensayo del domingo, que si el Atlético de Madrid es uno de los grandes, que si patatín y que si patatán. No tiene mucho mérito encontrar uno porque los hay a montones.

En cambio, tiene su gracia encontrar un apoyo que ayude a mantener la fe del equipo en estas horas previas a encumbrarse o caer aplastado bajo el peso de la lógica. El recuerdo de hazañas deportivas, propias y ajenas, es el mejor antídoto contra un desánimo más que justificado, la prueba de que hasta el pitido final nada está decidido. En fin, que si se gana dinero con las quinielas es porque a veces sucede lo contrario de lo que tenía que pasar.

En un club con una cuenta de alegrías tan justita como la del Racing, el orgullo se valora como trofeo, y nada mejor para reforzarlo que una paliza a cualquiera de los grandes equipos de vez en cuando. Dos de las más recientes y sonadas tienen la misma fecha, 11 de febrero -¡hoy!- e idéntica víctima, el Barcelona.

El primer '11-F' de la historia del Racing es el de la temporada 1994/95, cuando, dirigido por Vicente Miera, le endosó un 5-0 al Barcelona. La trayectoria del equipo no hacía presagiar nada parecido. Al contrario: los resultados no estaban acompañando y precisamente el Barcelona era uno de los perores rivales para tratar de enderezar el rumbo. Pero, de alguna manera, funcionó. Los goleadores fueron Esteban Torre, Quique Setién, Merino y Radchenko (2).

Algo parecido sucedió el otro '11-F', éste de la campaña 2000/01. Tampoco en esta ocasión el resultado venía a cuento. Es más, ese año el Racing perdió la categoría, pero al menos se fue con una alegría a darse un garbeo por Segunda.

Con Gregorio Manzano al mando, el Racing llegaba a ese choque en el último puesto de la clasificación, mientras que el Barcelona era tercero, a casi 30 puntos de distancia. De alguna manera se las ingeniaron Regueiro, Ramis, Arzeno y Mazzoni para acabar con un 4-0 y ofrecer una de las pocas satisfacciones del año a sus fieles seguidores.

Más hazañas

Para fortalecer la idea de que todo puede pasar otro 11-F, el de hoy, el Racing y su afición pueden recurrir a otros milagros ajenos, fijarse en una serie de remontadas que han quedado grabadas en la historia del fútbol de la última década.

La primera de ellas tiene por protagonista a la selección. Era el año 2000 y España jugaba contra Yugoslavia el último partido de la primera fase de la Eurocopa. La cosa estaba fatal: 2-3 en contra en el minuto 90. Un gol de Mendieta de penalti en ese mismo minuto igualó el choque. Alfonso hizo el resto: a sus pies llegó un balón colgado por Guardiola y peinado por Urzaiz que él se encargó de convertir en el 4-3 que metió al combinado nacional en los cuartos de final de la competición continental.

La siguiente proeza correspondió al Deportivo. 2004. Eran los tiempos del Súper-Dépor y jugaba los cuartos de final de la Champions contra el Milán. En el primer cruce, el cuadro gallego perdió por un rotundo 4-1. Un imposible 3-0 en casa frente a un Milán lleno de figuras bastaría para entrar en las semifinales. Pues no se conformó. Pandiani, Valerón, Luque y Fran se las ingeniaron para agujerear la portería italiana en otras tantas ocasiones y alcanzar su sueño europeo.

En 2005 le volvió a tocar al Milán morder el polvo, en esta ocasión en la final de la Liga de Campeones contra el 'Spanish Liverpool' de Benítez. El partido estaba decidido: 3-0 a favor de los italianos al descanso. En la segunda mitad, Gerrard, Smicer y Xabi Alonso igualaron el marcador. Tras llegar a los penaltis, Dudek, portero de los 'reds', dio el título al Liverpool.

El escenario de la siguiente gesta es el campo del Getafe, en semifinales de Copa de 2007 frente al Barcelona. Resultado de la ida: 5-2. Dos goles de Güiza, con los de Vivar Dorado y Casquero, fulminaron a los blaugrana. 4-0 y paso directo a la final.

Ese mismo año, el camino al título de Liga del Real Madrid tuvo un hito en su encuentro con el Espanyol en el Bernabéu. Al final del primer tiempo, 1-3, con un solitario tanto de Van Nistelrooy. Fue salir del vestuario y cambiar por completo el panorama: Raúl, Reyes e Higuaín acabaron decidiendo el partido, que se resolvió con un 4-3.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:28 | 0 Comentarios | Enviar

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