Martes, 26 de enero de 2010

Portugal cambia el rumbo del Racing en dos meses

La primera estancia de Miguel Ángel Portugal en Santander estuvo a punto de finalizar por la vía rápida. Una victoria (de penalti riguroso, además) en Pamplona evitó su cese en la sexta jornada. Esta vez, el técnico burgalés ha llegado con el rodaje ya hecho y desde el principio ha dado la vuelta como un calcetín al Racing que heredó de Mandiá.

Debutó, sin tiempo para entrenar, en el Bernabéu y aunque perdió, hizo un partido digno y sobre todo puso ya sobre el tapete su particular comodín: Sergio Canales. La explosión del '27' es, sobre todo, claro, atribuible al chaval, pero lo cierto es que ahí, en La Albericia, lo tuvieron los demás y no le pusieron a jugar. Portugal, sí. Es más, en la entrevista con Pernía en el ya famoso casting avisó a su presidente: "Conmigo va a jugar mucho Canales". Y ha cumplido.

Siendo importante en el cambio de dinámica la aparición de Canales, lo cierto es que la mano de Portugal se ha notado, para bien, en muchos aspectos del equipo. El primero, el ambiente que lo rodea. De la crispación del último mes de Mandiá a la calma en la que está instalado el equipo desde su llegada. A ello ha ayudado, sin duda, su personalidad, a medio camino entre el estoicismo del castellano viejo que es y la flema británica. Tiene un plan, lo lleva adelante sin desviarse, pero sin una palabra más alta que otra.

Las otras dos claves de su manera de hacer al frente del equipo son cercanía y normalidad. Cercanía al jugador (no al estilo de Manolo Preciado o Marcelino), derribando así el muro entre vestuarios que había levantado su antecesor, y normalidad. Cuando se le ocurre una posible genialidad con riesgo, siempre elige una apuesta más conservadora. Como él suele decir en las comparecencias de prensa: "Ya sabéis que a mí no me gustan las cosas raras".

Otra de las cosas que no le gusta para nada es encajar goles. De la verbena defensiva de antaño ha pasado a recibir la mitad de tantos y ha visto como ya en tres ocasiones (Espanyol, Tenerife y Sporting) la portería racinguista ha acabado imbatida.
Números de lujo.

Para valorar en su justa medida el balance que presenta el equipo desde su llegada, hay que tener en cuenta la dinámica perdedora que se encontró, el desánimo del entorno, la acumulación brutal de partidos en este mes y la plaga de lesiones a la que ha tenido que hacer frente la plantilla. Bien es cierto que la mayoría de los percances los han padecido jugadores teóricamente suplentes, calificativo que no gusta nada, por cierto, al burgalés.

Desde que ocupa el banquillo, incluida la Copa, ha disputado 13 partidos, con ocho victorias, dos empates y tres derrotas (Real Madrid, Deportivo y Villarreal). La última derrota fue en El Madrigal justo antes del parón navideño.
El único equipo invicto del 2010

Si en la Liga, Barcelona y Valencia pueden presumir de los mismos registros que el Racing, tres victorias y un empate, lo cierto es que en la Copa del Rey, en este mismo mes, los catalanes fueron eliminados por el Sevilla y el Valencia cayó a manos del Deportivo de La Coruña.

Fuente: As


Publicado por Castro2 @ 18:27 | 0 Comentarios | Enviar

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