Lunes, 25 de enero de 2010

Resistencia y victoria

Aguantó y venció el Racing en El Molinón después de resistir en el fuerte. Marcó Geijo su primer gol en el campeonato y el cerrojo racinguista no se destrozó por Coltorti, cerrajero que tuvo horas extras, y por el perdón del Sporting. Los de Portugal ganaron en Gijón y confirmaron que progresan adecuadamente en un estadio que nunca se rinde. El esfuerzo de los rojiblancos fue en vano.

El Racing fue capaz en 90 minutos de adaptarse a todas las situaciones que el duelo necesitó. Se impuso en la primera mitad y dejó su sello en el marcador para luego defenderse con el alma y mantener intacta su fortaleza.

Alex Geijo calló bocas haciendo el único tanto del partido, quitándose de encima sus problemas a la hora de ver portería. El ex del Levante proclamó su importancia en un equipo que empezó sin Canales, centro de atención por su futuro, ligado al Real Madrid. A Geijo no se le esperaba en Gijón y apareció para ser capital. Cerca del descanso, controló dentro del área un servicio de Tchité y fusiló a Juan Pablo. En su remate se quitó sus miedos y sus errores, olvidados en su memoria.

Movimientos en la balanza
El Racing reflejó en el luminoso de El Molinón la realidad evidente en el terreno de juego. Los de Portugal se hicieron con el control de la situación y no marcaron antes por culpa de Tchité, que perdonó por dos veces delante de Coltorti. El '7' evidenció una poca claridad que agradeció un Sporting incómodo, fugaz en su propia casa. Las únicas noticias locales las ofreció Diego Castro por la izquierda, pero fue insuficiente.

El Sporting algo tiene claro, nunca en la vida se resignará. Lo demostró en un partido que nunca le dio la cara. Preciado movió fichas minutos después de la reanudación y el equipo descubrió sus opciones. Carmelo y Portilla, ex racinguista, entraron en escena y la balanza se inclinó del lado local. El Racing retrocedió posiciones y respondió a las palabras rojiblancas hasta que pudo. Portugal recurrió a Canales analizando el estado de su equipo, pero la batalla ya sólo tenía una dirección, hacia la portería de Coltorti. Sergio tuvo que sudar y esforzarse por la defensa de tres puntos que no son cualquier cosa.

El grito del guerrero
Los de Preciado acabaron volcados contra la meta del portero del Racing, que se encontró un salvaje misil de Portilla para salvar a su equipo. Coltorti respondió cuando se le necesitó y presenció en primera persona el perdón del Sporting. No marcó Barral, tampoco lo hizo Bilic, que entró por Canella pensando en el asedio.

El Racing acabó con un soldado menos por la expulsión de Oriol y resistió contra viento y marea. Sonó el pitido final y en El Molinón se escuchó el grito del guerrero victorioso. Había vencido el Racing de Miguel Ángel Portugal.

 

Fuente: Marca


Publicado por Castro2 @ 18:55 | 0 Comentarios | Enviar

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