Martes, 15 de diciembre de 2009

Las cuentas salen... poco a poco

Poco a poco, el Racing va encarrilando la temporada. Su juego no es especialmente virtuoso, la mejor prueba está en lo ocurrido el pasado domingo ante el Xerez, pero lo cierto es que en los cuatro partidos que ha dirigido Miguel Ángel Portugal ha conseguido sumar seis puntos, justo uno menos que los que consiguió su predecesor, Juan Carlos Mandiá, en diez encuentros.

Con 13 puntos en su casillero y fuera ya de los puestos de descenso aunque sólo sea por un puntito, el Racing ha comenzado a respirar un poco más tranquilo. No es que ya esté salvado, ni mucho menos. ¡Qué más quisiera el racinguismo! Lo que sí puede estar es un poco más tranquilo. El hecho de haber encadenado dos victorias, una de ellas ante sus aficionados en El Sardinero, ha supuesto un balón de oxígeno para el conjunto santanderino, que ahora puede afrontar sus próximos compromisos en una mejor posición. De hecho, si lograra una victoria en el último partido de 2009, el que jugará el próximo domingo en Villarreal ante el conjunto de Ernesto Valverde, el equipo verdiblanco podría dar un primer paso para cerrar una primera vuelta del campeonato un poco más digna que la que hubiera cabido imaginar hace sólo un par de semanas. En cualquier caso, y aunque la situación sea un poco más desahogada que hace un par de jornadas, el Racing está en una situación sensiblemente peor que en las últimas temporadas a estas alturas del campeonato.

En la primera etapa de Portugal en el banquillo verdiblanco, el conjunto santanderino tenía 15 puntos tras haber completado 14 jornadas. La diferencia no es demasiado grande, cierto, pero lo que sí cambia respecto a ese año es que la reacción del equipo racinguista se produjo mucho antes, en concreto en la sexta jornada, cuando el equipo logró una vital victoria en el Reyno de Navarra que, además de para sumar tres puntos de oro, permitió que Portugal salvara su cabeza.

Un año más tarde, ya con Marcelino García Toral en el banquillo, el Racing dio un salto importantísimo. El equipo verdiblanco sumaba 23 puntos al finalizar la jornada 14 y era séptimo en la clasificación. Todo un éxito que, al final de la temporada, se materializaría en un puesto para la Copa de la UEFA y en la mejor clasificación final del equipo en su historia moderna.

Con Juan Ramón López Muñiz en el banquillo, y una vez hubo terminado la etapa de Marcelino, el Racing volvió a bajar un peldaño, aunque eso sí, logró asentarse con cierta comodidad en la zona media de la clasificación. En la jornada 14, el Racing era decimotercero en la clasificación con 16 puntos.

Puntos al margen, y reconociendo la importancia que tiene el hecho de haber conseguido sumar seis puntos en los dos últimos encuentros, lo más importante es que el Racing ha dado un giro a su tendencia. Si hace apenas un mes, el conjunto santanderino parecía condenado a ser uno de los tres que al final de la temporada acabará con sus huesos en Segunda, ahora la sensación es otro. Nadie puede pensar que va a transitar por la Liga con comodidad, pero da la impresión de que, al menos, podrá formar parte del pelotón de equipos que, al final, consiga mantenerse.

Hay algunos síntomas que así lo indican. Uno, que el Racing ya ha sido capaz de dejar su portería a cero. Fue ante el Espanyol, al que el conjunto verdiblanco acabó goleando. Otro, que ha sido capaz de remontar un resultado adverso por dos ocasiones. Fue el domingo, ante un Xerez batallador pero inocente como pocos en Primera División. Además, por si fuera poco, el equipo de Portugal ha conseguido romper el maleficio que arrastraba en su campo, en el que no había sido capaz de ganar nada más que el partido de Copa del Rey contra el Salamanca.

Bajo estas premisas, el Racing hace cuentas y, aunque de momento el resultado no es tan favorable como desearían sus aficionados, sí puede mostrarse un poco más optimista de lo que podía ser hace apenas un mes.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:11 | 0 Comentarios | Enviar

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