Viernes, 11 de diciembre de 2009

Coltroti 'Si juego ante el Xerez, que la gente est? tranquila; yo lo estoy'

Llega, como no podía ser de otra manera, con puntualidad suiza. Apenas entra en el local lo primero que hace es saludar a Gonzalo Colsa, Fede Castaños y Javier San Juan, compañeros en el Racing y enseguida comienza su disertación. A pesar de dominar varios idiomas, habla perfectamente el alemán y se defiende en inglés, francés e italiano, el castellano le fluye con rapidez y criterio. Rompe el molde del portero loco; es tranquilo y transmite tranquilidad.

Es Fabio Coltorti (Kriens, Suiza, 3 de diciembre de 1980), portero en el Racing desde la campaña 07-08. La ausencia de Toño para las próximas semanas le va a permitir ocupar la portería verdiblanca en los siguientes partidos (al menos frente al Xerez y el Villarreal, si Portugal lo estima conveniente) y es una oportunidad que no quiere desaprovechar. Y esa posibilidad está presente toda la cena. Pero empecemos por el principio.
Llegada a Santander.

Ha comenzado pidiendo una copa de vino. "En Suiza no lo bebía, pero aquí sienta muy bien y esta muy bueno. Pero sólo una". Aguacate relleno, ensalada de pimientos y entrecot con patatas configuran el menú de la noche, algo distinto para el suizo por aquello del peso:

"He bajado cinco kilos con respecto a lo que pesaba en Suiza. Ahora mismo estoy entre 94 y 95 kilos, algo más bajo que el que me marcó Marcelino. (Hay que tener en cuenta que el bigardo suizo mide 1,97 centímetros). Ahora, lo que hago en el gimnasio es mantener el peso. Lo del peso es algo que depende de cada entrenador. Busco más rapidez que potencia. Lo importante es encontrarse cómodo; ahora lo estoy pero me ha costado mucho. En esto manda mucho la cabeza; pero para bajar kilos, hay que pasar hambre".

Su llegada a Santander fue muy rápida. En apenas siete días se cerró la operación:

"Cantabria es muy parecida a Suiza en todo; el clima, también, salvo en invierno, que allí es mucho más frío y la comida es fantástica. Mi familia (Patricia, su mujer cántabra, y Adriana, de cinco meses) está a tope en Santander. Pero cuando llegué fue un poco más difícil. Le había dicho a mi representante que me buscara algo para salir. Era mi sueño. El campeonato en Suiza había comenzado, creo que se llevaban siete jornadas. Estaba muy avanzado agosto y me dijeron un viernes que el Racing buscaba un portero. Jugaba el domingo y le dije a mi representante que no me dijera nada hasta acabar el partido. Salí el lunes para Santander, sin saber donde estaba; no sabía nada de la Liga española, salvo del Madrid y del Barça. No hablaba nada de español; hice el reconocimiento médico y las conversaciones para firmar se prolongaron por espacio de 10 horas. Firmé por cuatro años. El miércoles regresé a Suiza; estuve tres horas. Llamé a mi hermano, hice las maletas y de vuelta a Santander. Una semana después de la primera llamada ya estaba aquí".
Presente.

Ya en Santander, las cosas, en lo futbolístico, no se han dado como esperaba:

"No me arrepiento de haber venido, a pesar de no jugar lo que esperaba. La experiencia no está siendo ni buena ni mala; pero tengo un reto, aunque a veces la vida no es como piensas. Ahora me considero mejor portero que cuando llegué. Tengo la mochila llena de cosas buenas para demostrarlo en el campo. Siempre tienes que estar listo para jugar. Me ayudan mucho los dos años que llevo aquí y estoy muy tranquilo. Peor que no jugar, no puede ser. Así que disfruto. Tengo un Mundial encima y sería fantástico ir. Además, está la Copa del Rey y todo puede cambiar. Ahora hay mes y medio por delante muy importante de cara al futuro".

La falta de partidos perjudica a los futbolistas, algo que en los porteros se acrecienta:

"Sobre todo no tienes colocación. Te falta ritmo de partidos y eso sólo se adquiere jugando. Jugar contra el Xerez no depende de mí; quiero jugar y me preparo para jugar. Pero eso lo decide el entrenador. En fútbol he visto muchas cosas. Es un partido importante, debemos aprovechar y dar un paso más: ganar en El Sardinero, lograr dos victorias seguidas, agradar a la afición. Tenemos que seguir así, en esa línea. Si juego, que la gente esté tranquila; yo lo estoy. Queremos sumar los tres puntos y pasar unas Navidades tranquilas".
Futuro.

La animada charla está llegando a su fin. Antes de concluir, Fabio Coltorti también tiene palabras para el cambio de entrenador, sobre su compañero Toño, la oportunidad de la Copa, sobre Pedro Alba y sobre su futuro. Y sigue siendo muy sincero:

"Mandiá tenía su forma de jugar, pero no funcionaba. Y no sé por qué. Para un entrenador, la comunicación es muy importante. A veces, un gesto, en una situación como la mía, es de gran ayuda. No sé lo que nos pasa en casa. Si tuvieras la respuesta lo arreglarías, pero no me gustan las disculpas. ¿Toño? Como profesional, muy bien. La culpa de que no juegue no la tiene él. Su rendimiento es muy bueno. Tiene muy buenos reflejos y un gran instinto. Queremos lo mejor para el club. Nunca deseo mal a nadie. Quiero jugar por qué lo hago bien y no por qué el otro lo hace mal. Cuando llegué a Santander, Pedro Alba me ayudó mucho y lo sigue haciendo ahora. El calendario de la Copa del Rey nos ha deparado un sorteo en el que tenemos muchas opciones. ¿Mi futuro? Eso nunca se sabe. Hablaremos el próximo mes de mayo. Cuando llegue el momento se verá. No me importaría salir y jugar en España. Pero me gustaría seguir jugando aquí. Es el equipo que me dio la oportunidad de jugar en esta Liga y eso lo respeto mucho. Si hay algo, ya se verá".

Lo ha dicho un suizo.

Fuente: As


Publicado por Castro2 @ 11:17 | 0 Comentarios | Enviar

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