Domingo, 22 de noviembre de 2009

El peso de la historia

La historia pesó mucho, demasiado quizá, para el Racing en el Bernabéu. El conjunto santanderino cayó ante un Real Madrid pobre en su juego y que sólo estuvo acertado durante la primera media hora, justo la que el equipo de Portugal le regaló. Y hablando de regalos, el árbitro le dio otro al conjunto blanco. Fue en forma de gol anulado a Sergio Canales, que ayer fue, sin duda, la mejor noticia para el Racing en su visita al coliseo blanco.

Parece claro que cualquier equipo que visite un campo como el Bernabéu está condenado a sufrir. Y el Racing se ajustó con exactitud al guión para ser fiel a su historia ante el Real Madrid en su casa. Y lo hizo desde el mismo minuto inicial.

El equipo de Portugal estaba bien colocadito y con las líneas juntas, pero demasiado metido atrás y sin poner traba alguna a las estrellas blancas cuando éstas tenían en su poder el balón, que era casi siempre. El Real Madrid era claramente el dominador ante un Racing timorato y previsible, que apenas sabía qué hacer para salir de su propio campo. Ni siquiera pudo recurrir a las contras, el único recurso que parecía entrar en los planes de los de Portugal, al menos en teoría, porque en la práctica no pudo hacer ni una sola.

Y con este panorama parecía claro que iba a ser el conjunto blanco el que se pusiera por delante en el marcador. Pudo hacerlo con un disparo de Xabi Alonso, pero el poste evitó el gol. Minutos más tarde fue Toño con una magnífica parada el que evitó lo que parecía inevitable. Y ciertamente, lo era. Un rechace del portero verdiblanco tras un centro desde la derecha de Kaká fue aprovechado por Garay para asistir a Higuaín, que abrió el marcador. No podía ser de otra manera. El Real Madrid estaba siendo muy superior a un Racing que salió al coliseo blanco quizá demasiado acomplejado.

El panorama no pintaba bien para los de Portugal. Más bien todo lo contrario. Sin embargo, cosas del fútbol, el gol blanco hizo que las cosas cambiaran. Los de Pellegrini, quizá conformes con un resultado que creían poder ampliar en el mismo momento en que quisieran, dieron un pasito atrás. Por su parte, el Racing, de nuevo con el marcador en contra, hizo lo que tenía que hacer: tratar de ver a Casillas un poco más de cerca. Y lo consiguió.

No es que el conjunto santanderino metiera en demasiados aprietos al equipo blanco. No. Aunque lo que si consiguió fue complicarle un poco más las cosas. El juego del Madrid ya no discurría por la alfombra roja de las estrellas. Ahora le costaba algo más. Y es que el Racing había adelantado un poco más sus líneas y había comenzado a presionar un poco más a los jugadores blancos. Simplemente con eso consiguió que el público del Bernabéu comenzara a sentirse un poco más inquieto. Incluso, si Munitis o Luis García hubieran estado un poco más acertados en algunos de los remates de que dispusieron, podrían haber llevado esa intranquilidad a los jugadores de Pellegrini.

En la segunda parte, el Real Madrid, azuzado por la grada, trató de retomar el control del juego que había perdido durante muchos minutos en la primera mitad. Y mientras, el Racing volvía a encomendarse a una eventual contra. No era el mismo escenario que en la primera parte, y es que ahora el conjunto santanderino mantenía algo más el balón y, por si fuera poco, estaba haciendo una presión mucho más efectiva.

Sin embargo, el nuevo planteamiento tampoco le estaba dando demasiados frutos al conjunto santanderino, al menos así fue hasta que Sergio Canales relevó a Serrano. El canterano quiso dar la razón a todos aquellos que piensan que debería ser un fijo en cualquier alineación del Racing.

Desde el primer momento, pidió el balón y asumió prácticamente toda la responsabilidad ofensiva de los cántabros. Incluso marcó un gol que el árbitro, muy desacertado, anuló por un supuesto fuera de juego que nunca existió. Hubiera supuesto el empate para el Racing y, sin duda, un momento inolvidable para la joven promesa racinguista, aunque, a tenor de lo visto ayer, puede decirse que el canterano es ya una sólida realidad.

Fuera como fuera, al final, imperó la lógica. Esa que esta temporada dice que el Real Madrid gana jugando muy mal y que el Racing sólo sabe reaccionar cuando tiene un gol en contra en el marcador. ¿Qué hubiera pasado si el conjunto santanderino hubiera sido más ambicioso desde el principio? Es una pregunta con una respuesta complicada, aunque, visto lo visto, quizá le hubieran ido las cosas un poco mejor. Pero eso está en el terreno de la hipótesis. La realidad es que el Racing perdió ante el peso de su historia en el Santiago Bernabéu en el regreso de Miguel Ángel Portugal al banquillo verdiblanco.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 15:47 | 0 Comentarios | Enviar

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