Mientras espera que den comienzo, por fin, las obras de remodelación de las instalaciones de La Albericia, el Racing ha comenzado los trabajos de mejora del campo de El Sardinero. Con estas obras, el club verdiblanco pretende mejorar aspectos como la limpieza, la estética, la comodidad, el confort y la seguridad del campo santanderino.
Por un lado, los trabajos consisten en la limpieza de los asientos, los fosos, las paredes y las gradas, así como el pintado de los accesos, las barandillas, los muros que dan acceso al césped, el gimnasio y el cuarto de las peñas. Además, en un futuro se adecentarán todas las puertas de entrada al estadio. Asimismo, las porterías lucen ya redes personalizadas con los colores del club (verde y blanco).
Por lo que respecta a la comodidad y la seguridad, las obras consisten en la instalación de todas las chapas que faltaban en la fachada del campo. Una vez colocadas estas chapas, se procederá a reparar los paneles que, igualmente, faltan en determinados lugares del campo.
Una de las mejoras más importantes es la relacionada con la eliminación de las goteras existentes en el estadio. En este instante, el club ya está abordando el estudio y análisis de los informes recibidos para eliminar las filtraciones y, con ellas, las quejas que han trasladado los aficionados que acuden al campo santanderino.
Por cuenta del club
El importante coste que supone esta obra y que será afrontado por el Racing, que tiene previsto que los arreglos se realicen en dos fases, si bien se espera que los trabajos hayan concluido dentro de la presente campaña.
Estos trabajos de mejora de El Sardinero se dejarán notar ya en el próximo partido que se dispute en estas instalaciones (contra el Barcelona), y es que durante el verano se ha colocado una pasarela en la parte superior del estadio para poder instalar un nuevo sistema de megafonía que dará al estadio una potencia de 26.000 vatios, con la instalación de 96 altavoces. El sistema permitirá que el sonido se ajuste al aforo que presente el estadio en cada partido, amoldándose a la ocupación que tenga en cada momento el campo.
Fuente: El Diario Montañés