Domingo, 30 de agosto de 2009

Los fichajes que ilusionan

Tras las bajas de Marcano, Pereira, Garay, Valera, Luccin, Luis Fernández y Zigic, entre otros, el Racing tenía una tarea clave este verano: renovar el equipo. El presidente del club, Francisco Pernía, se puso manos a la obra e hizo su primer movimiento importante: rescindir el contrato de López Muñiz y contratar a Juan Carlos Mandiá. El ex del Hércules llegó a Santander avalado por su extraordinaria temporada en el conjunto alicantino, club que coqueteó con el ascenso durante todo el año. Con la llegada del técnico lucense se sentaron las bases del nuevo proyecto para la temporada 2009-2010. El inicio lo constituyó la elaboración de una lista de jugadores de su gusto para posibles fichajes. Perfecto conocedor de la Segunda División, Mandiá y el club apostaron por jugadores jóvenes de gran proyección que habían destacado en las últimas temporadas en la citada categoría. 

El primero en llegar fue Manolo Arana, un jugador de banda derecha, hábil, rápido y muy del gusto de Juan Carlos Mandiá, y que se había convertido en una de las grandes realidades del Castellón. Fue el primer buen movimiento de Pernía, ya que este jugador también interesaba al Deportivo de La Coruña. El máximo dirigente del conjunto santanderino supo adelantarse al club gallego y cerrar rápidamente la contratación del sevillano. El verano empezaba bien para el Racing, con la banda derecha cubierta con un jugador de garantía. 

El siguiente objetivo de la entidad fue reforzar la defensa, una de las líneas que más cambios ha sufrido tras las marchas de César Navas, Garay e Iván Marcano. El Racing hizo el primer movimiento al lograr la cesión de José Ángel Crespo, lateral derecho del Sevilla, un futbolista con mucho futuro y un perfecto complemento para la experiencia que aporta el veterano Pablo Pinillos a la zaga santanderina. 

El club debía seguir buscando defensas en el mercado y se hizo de nuevo con otra cesión, la de Nasief Morris. El internacional sudafricano, procedente del Panathinaikos griego, es un perfecto conocedor de la liga española gracias a su actuación un año antes en el Recreativo de Huelva. La contratación de este jugador se ha hecho con opción de compra, que se ejecutará de forma inmediata si el Racing se clasifica para la antigua Copa de la UEFA, hoy en día denominada Liga Europa. 

Poco a poco la zaga fue cogiendo forma. Quedaba para cerrarla la contratación de un defensa central y un lateral izquierdo. 

El central elegido fue el internacional sub-21 Marc Torrejón, procedente del Espanyol. Se trata de un defensa con gran presencia y portento físico, considerado uno de los zagueros más prometedores del fútbol español. Su paso por las categorías inferiores de la selección española así lo ha confirmado. Torrejón ha firmado con el Racing para los próximos cuatro años. 

La afición cántabra estaba contenta, se respiraba optimismo y las cosas se estaban haciendo bien y con tiempo suficiente para que el entrenador pudiera trabajar con los jugadores. 

El 21 de julio la plantilla partía rumbo a la concentración en Rees (Alemania), pero todavía quedaba mucho trabajo por hacer. Y el 24 de julio llegó otro nuevo refuerzo. Esta vez fue para el centro del campo. El elegido fue Pape Diop, procedente del Nástic de Tarragona y una de las revelaciones de Segunda División. Un centrocampista con gran fuerza física y dotado de la suficiente calidad individual como para triunfar en Primera División. 

Mientras tanto la plantilla seguía en su concentración alemana, a la que se unió el senegalés después de ser presentado como nuevo jugador verdiblanco. Todo marchaba sobre ruedas: la defensa estaba casi cerrada, se estaban fichando jugadores con futuro y se lograba ajustar el presupuesto para la temporada, clave para la supervivencia de la entidad. 

La siguiente estación fue la parte delantera del equipo. El elegido, Alex Geijo, el delantero centro del Levante considerado por muchos expertos como uno de los mejores jugadores de la categoría. Con el acuerdo ya cerrado hubo que esperar varios días para hacer oficial la llegada del suizo a Santander. El 28 de julio el jugador firmó su nuevo contrato para convertirse en nuevo jugador racinguista para las cuatro próximas temporadas. 

El ariete es una fuerte apuesta del Racing, que ante todo prometía mucho trabajo. A sus 27 años, Geijo regresa a la Primera División dispuesto a ratificar todo lo que ya ha demostrado en Segunda. 

Tres días después del fichaje del ex del Levante el club elegía para el lateral izquierdo a Lazslo Sepsi, que ya estuvo cedido la temporada pasada en Santander y al que tanto los técnicos del club como la propia afición conocen perfectamente. El rumano y el hispano-suizo eran presentados conjuntamente en El Sardinero. Pernía apuntó en la presentación que con estos dos fichajes «la plantilla está cerrada», aunque siempre con los ojos abiertos a cualquier posibilidad que presentara el mercado. Era el 1 de agosto y la plantilla estaba perfilada a gusto del entrenador. 

La puerta abierta que dejó Pernía a las nuevas incorporaciones fue atravesada por Luis García. El ex futbolista del Liverpool, Barcelona y Atlético de Madrid, entre otros, llegaba a Santander como la estrella del nuevo proyecto, libre y rebajándose el sueldo. Un auténtico «regalo» como el mismo presidente del club lo definió. 

El equipo estaba casi finalizando la pretemporada cuando llegó el internacional español. Una preparación que fue de menos a más. Comenzó en Alemania con tres partidos: dos derrotas y una contundente victoria. En esa época el equipo estaba conociéndose y adaptándose al nuevo cuerpo técnico. Ya en España, el Racing perdió contra el Real Unión y venció al Oviedo por la mínima, pero aún no mostraba buen juego hasta que llegó el partido contra el Nápoles en Italia, en el que el Racing dio una buena imagen destacando los canteranos y los nuevos jugadores. Después llegaban partidos contra el Valladolid, Sporting y Barakaldo, en los que el conjunto santanderino realizó un buen juego y la defensa se mostraba muy sólida sin encajar ni un sólo gol. 

Así finaliza un verano en el que la directiva cántabra ha tenido que realizar mucho trabajo para reformar el la plantilla. El club ha cumplido con su tarea, haciéndose con jugadores del agrado del entrenador, que están ilusionando a la afición. El lado positivo de este verano han sido los refuerzos, la gestión de Pernía y el juego del equipo. El lado negativo ha sido la cantidad de lesiones que ha sufrido la plantilla a lo largo de la preparación estival y que ha impedido a Juan Carlos Mandiá trabajar al cien por cien con la totalidad de la plantilla.

Tras las bajas de Marcano, Pereira, Garay, Valera, Luccin, Luis Fernández y Zigic, entre otros, el Racing tenía una tarea clave este verano: renovar el equipo. El presidente del club, Francisco Pernía, se puso manos a la obra e hizo su primer movimiento importante: rescindir el contrato de López Muñiz y contratar a Juan Carlos Mandiá. El ex del Hércules llegó a Santander avalado por su extraordinaria temporada en el conjunto alicantino, club que coqueteó con el ascenso durante todo el año. Con la llegada del técnico lucense se sentaron las bases del nuevo proyecto para la temporada 2009-2010. El inicio lo constituyó la elaboración de una lista de jugadores de su gusto para posibles fichajes. Perfecto conocedor de la Segunda División, Mandiá y el club apostaron por jugadores jóvenes de gran proyección que habían destacado en las últimas temporadas en la citada categoría. 

El primero en llegar fue Manolo Arana, un jugador de banda derecha, hábil, rápido y muy del gusto de Juan Carlos Mandiá, y que se había convertido en una de las grandes realidades del Castellón. Fue el primer buen movimiento de Pernía, ya que este jugador también interesaba al Deportivo de La Coruña. El máximo dirigente del conjunto santanderino supo adelantarse al club gallego y cerrar rápidamente la contratación del sevillano. El verano empezaba bien para el Racing, con la banda derecha cubierta con un jugador de garantía. 

El siguiente objetivo de la entidad fue reforzar la defensa, una de las líneas que más cambios ha sufrido tras las marchas de César Navas, Garay e Iván Marcano. El Racing hizo el primer movimiento al lograr la cesión de José Ángel Crespo, lateral derecho del Sevilla, un futbolista con mucho futuro y un perfecto complemento para la experiencia que aporta el veterano Pablo Pinillos a la zaga santanderina. 

El club debía seguir buscando defensas en el mercado y se hizo de nuevo con otra cesión, la de Nasief Morris. El internacional sudafricano, procedente del Panathinaikos griego, es un perfecto conocedor de la liga española gracias a su actuación un año antes en el Recreativo de Huelva. La contratación de este jugador se ha hecho con opción de compra, que se ejecutará de forma inmediata si el Racing se clasifica para la antigua Copa de la UEFA, hoy en día denominada Liga Europa. 

Poco a poco la zaga fue cogiendo forma. Quedaba para cerrarla la contratación de un defensa central y un lateral izquierdo. 

El central elegido fue el internacional sub-21 Marc Torrejón, procedente del Espanyol. Se trata de un defensa con gran presencia y portento físico, considerado uno de los zagueros más prometedores del fútbol español. Su paso por las categorías inferiores de la selección española así lo ha confirmado. Torrejón ha firmado con el Racing para los próximos cuatro años. 

La afición cántabra estaba contenta, se respiraba optimismo y las cosas se estaban haciendo bien y con tiempo suficiente para que el entrenador pudiera trabajar con los jugadores. 

El 21 de julio la plantilla partía rumbo a la concentración en Rees (Alemania), pero todavía quedaba mucho trabajo por hacer. Y el 24 de julio llegó otro nuevo refuerzo. Esta vez fue para el centro del campo. El elegido fue Pape Diop, procedente del Nástic de Tarragona y una de las revelaciones de Segunda División. Un centrocampista con gran fuerza física y dotado de la suficiente calidad individual como para triunfar en Primera División. 

Mientras tanto la plantilla seguía en su concentración alemana, a la que se unió el senegalés después de ser presentado como nuevo jugador verdiblanco. Todo marchaba sobre ruedas: la defensa estaba casi cerrada, se estaban fichando jugadores con futuro y se lograba ajustar el presupuesto para la temporada, clave para la supervivencia de la entidad. 

La siguiente estación fue la parte delantera del equipo. El elegido, Alex Geijo, el delantero centro del Levante considerado por muchos expertos como uno de los mejores jugadores de la categoría. Con el acuerdo ya cerrado hubo que esperar varios días para hacer oficial la llegada del suizo a Santander. El 28 de julio el jugador firmó su nuevo contrato para convertirse en nuevo jugador racinguista para las cuatro próximas temporadas. 

El ariete es una fuerte apuesta del Racing, que ante todo prometía mucho trabajo. A sus 27 años, Geijo regresa a la Primera División dispuesto a ratificar todo lo que ya ha demostrado en Segunda. 

Tres días después del fichaje del ex del Levante el club elegía para el lateral izquierdo a Lazslo Sepsi, que ya estuvo cedido la temporada pasada en Santander y al que tanto los técnicos del club como la propia afición conocen perfectamente. El rumano y el hispano-suizo eran presentados conjuntamente en El Sardinero. Pernía apuntó en la presentación que con estos dos fichajes «la plantilla está cerrada», aunque siempre con los ojos abiertos a cualquier posibilidad que presentara el mercado. Era el 1 de agosto y la plantilla estaba perfilada a gusto del entrenador. 

La puerta abierta que dejó Pernía a las nuevas incorporaciones fue atravesada por Luis García. El ex futbolista del Liverpool, Barcelona y Atlético de Madrid, entre otros, llegaba a Santander como la estrella del nuevo proyecto, libre y rebajándose el sueldo. Un auténtico «regalo» como el mismo presidente del club lo definió. 

El equipo estaba casi finalizando la pretemporada cuando llegó el internacional español. Una preparación que fue de menos a más. Comenzó en Alemania con tres partidos: dos derrotas y una contundente victoria. En esa época el equipo estaba conociéndose y adaptándose al nuevo cuerpo técnico. Ya en España, el Racing perdió contra el Real Unión y venció al Oviedo por la mínima, pero aún no mostraba buen juego hasta que llegó el partido contra el Nápoles en Italia, en el que el Racing dio una buena imagen destacando los canteranos y los nuevos jugadores. Después llegaban partidos contra el Valladolid, Sporting y Barakaldo, en los que el conjunto santanderino realizó un buen juego y la defensa se mostraba muy sólida sin encajar ni un sólo gol. 

Así finaliza un verano en el que la directiva cántabra ha tenido que realizar mucho trabajo para reformar el la plantilla. El club ha cumplido con su tarea, haciéndose con jugadores del agrado del entrenador, que están ilusionando a la afición. El lado positivo de este verano han sido los refuerzos, la gestión de Pernía y el juego del equipo. El lado negativo ha sido la cantidad de lesiones que ha sufrido la plantilla a lo largo de la preparación estival y que ha impedido a Juan Carlos Mandiá trabajar al cien por cien con la totalidad de la plantilla.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 10:38 | 0 Comentarios | Enviar

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