Lunes, 24 de agosto de 2009

La pretemporada arroja un balance muy positivo

El Racing echa el cierre a una pretemporada que arroja un saldo positivo y muy esperanzador: en este tiempo, Mandiá ha modelado un equipo a su gusto: agresivo, presionante y a la vez capaz de tomar la iniciativa y mover el balón con velocidad y criterio. 

Gran parte de ese éxito se debe a una circunstancia desconocida en el Racing durante los últimos años: la plantilla estaba prácticamente cerrada el 31 de julio. La mayor parte de los jugadores pudo participar en la concentración celebrada en Alemania y disponer así de tiempo suficiente para ir asimilando la concepción de juego del técnico. 

Planificación 

Mandiá se ha revelado como un gran planificador, capaz de introducir gradualmente los cambios pretendidos en el equipo. El primero, convertir la presión y la agresividad -en el mejor sentido, claro- en una de las señas de identidad del Racing. Esa presión asfixiante se ha intentado poner en práctica desde los primeros ensayos, y para ello ha reforzado la condición física de los jugadores. Conseguido un objetivo, el siguiente: el manejo del balón. Para ello ha efectuado todo tipo de pruebas y combinaciones con los jugadores disponibles, a los que ha seguido de cerca, observando hasta el más mínimo detalle. Después de cada entrenamiento o partido, que siempre graba, detecta y corrige los fallos y afianza los aciertos. 

El coste de esta preparación intensiva se ha pagado con el gran número de bajas que acumula el equipo, con siete futbolistas lesionados, cuatro de ellos de larga duración. 

Por otro lado, el entrenador ha mantenido la puerta abierta a la cantera, con la que ha contado a lo largo de todo el verano, y da la sensación de que estará presente a lo largo de la temporada. 

Quizás la mejor muestra de la evolución del Racing se haya visto sobre el campo, en los nueve amistosos disputados y que también han respondido a lo programado por Mandiá: la dificultad de los rivales se ha ido incrementando paulatinamente (Segunda B, Segunda y Primera), para cerrar el ciclo con el choque del sábado en Baracaldo ante un contrincante más cómodo, vista la cercanía del inicio de la Liga. 

El Racing jugó sus tres primeros encuentros durante su estancia en Alemania. Tres pruebas ante el TUS Koblenz (1-0), RW Oberhausen (1-0) y SC Caambur (0-5). 

La mejoría de juego resultó clara en su vuelta a España, donde se enfrentó al Oviedo, de Segunda B (0-1), y al Real Unión de Irún, de Segunda (2-0), antes de medirse a conjuntos de Primera. 

Su empate a domicilio frente al Nápoles (1-1), y sus victorias sobre Valladolid y Sporting (0-1 y 1-0), con los que se volverá a medir este año en la Liga, han dejado ver el Racing que quiere Mandiá, que el sábado volvió a exhibirse en el estadio del Barakaldo, al que derrotó por 0-2.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:11 | 0 Comentarios | Enviar

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