El Racing cerró ayer la cesión de Damián Ísmodes a su club de origen, el Sporting de Cristal de Perú, adonde marcha con la intención de poder jugar y mejorar como futbolista.
Ísmodes, que llegó a Santander como una de las mayores promesas del fútbol peruano, no ha tenido fortuna en Santander, donde no ha dispuesto de oportunidades al no haber sabido convencer a los técnicos. Su trabajo con el Racing no ha alcanzado el nivel deseado por sus responsables, que ya la temporada pasada optaron por ceder al futbolista al Eibar.
Mala fortuna
No ha tenido fortuna el peruano en Santander, donde no ha tenido ocasión de debutar. Fichado el mismo año en que Marcelino García Toral se hacía cargo del banquillo, Ísmodes llegó completamente fuera de forma. La mala suerte parecía perseguirle cuando, tras un par de sesiones de trabajo con el equipo, cayó lesionado. Lo más cerca que estuvo del campo fue el momento en que fue convocado por Marcelino, aunque no salió del banquillo.
Con Juan Ramón López Muñiz no le fue mucho mejor. El técnico le descartó y el club decidió prestárselo al Eibar. Terminada la liga, el Racing lo recuperó, pero ahora, con media pretemporada consumida, no cuenta con él. En cualquier caso, el club no quiere romper con él y mantiene la esperanza de que se ruede en otras ligas, incremente su valor en el mercado y, llegado el caso, esté listo para debutar con el Racing.
Fuente: El Diario Montañés