Domingo, 28 de junio de 2009

Todos los entrenadores del presidente

Desde que el 26 de mayo de 2006 Francisco Pernía tomara las riendas del Racing en sustitución de Manuel Huerta por el banquillo de El Sardinero han pasado cuatro entrenadores. Juan Carlos Mandiá será el quinto en poco más de tres años. Y lo curioso de ello es que Pernía no ha destituido ni a uno solo de ellos.

La historia de Francisco Pernía con los entrenadores del Racing tuvo un inicio complicado. Al finalizar una temporada en la que Manolo Preciado, todavía con Huerta como presidente, había presentado su dimisión al declararse incapaz de hacer frente a lo que restaba de temporada (se marchó en el mes de abril) y después de que Nando Yosu salvara los muebles por enésima vez, el recién llegado Pernía se encontraba con la papeleta de tener que nombrar un nuevo técnico. Tras barajar varias alternativas, el elegido fue Juan Ramón López Caro, un entrenador que llegaba a Santander después de haber pasado sin demasiado éxito por el banquillo del Real Madrid.

Con un nuevo técnico como cabeza visible del proyecto verdiblanco las cosas parecía discurrir por un camino más o menos lógico. Pero nada más lejos de la realidad. Todavía no había pasado un mes desde su nombramiento cuando López Caro dio la espantada. Su marcha dejó al Racing compuesto y sin entrenador. Con la pretemporada planificada, la plantilla de vacaciones y todo el trabajo por hacer.

Era de nuevo el turno de Francisco Pernía. El recién llegado presidente -apenas llevaba un mes en el cargo- reaccionó con rapidez. Sólo unos días después de que López Caro tomara las de Villadiego ya había un nuevo entrenador: Miguel Ángel Portugal.

Procedente como su predecesor del Real Madrid, Portugal se hizo cargo de una plantilla que era necesario reformar y fortalecer. Además de la 'cantabrización' que experimento con el regreso de jugadores como Munitis, Luis Fernández y Colsa, el conjunto santanderino ficho a Nicola Zigic, un delantero serbio de 2,02 de altura y cuyo rendimiento con la camiseta verdiblanca ha sido magnífico. El técnico burgalés tenía a sus órdenes a un buen grupo de futbolistas y las expectativas que ésto despertó entre los aficionados fueron enormes. Pero las cosas no funcionaron, al menos al principio. La racha de resultados en el inicio del campeonato de Liga fue penoso, tanto que a punto estuvo de costar el puesto a Portugal, que sólo a raíz de una victoria ante el Osasuna en Pamplona comenzó a adquirir credibilidad.

A partir de ese momento las cosas fueron mucho mejor. El equipo empezó a ofrecer el rendimiento que cabía esperar y a punto estuvo de cerrar la temporada en puestos de UEFA.

Sin embargo, ni la buena imagen ofrecida por el equipo ni la buena consideración que tenía el técnico fue suficiente para que éste aceptara seguir en Santander. Eligió un puesto en el Real Madrid de Calderón.

De nuevo Pernía comenzaba el verano con la obligación de buscar un entrenador. Tras varias conversaciones, el mandatario verdiblanco se decidió por Marcelino García Toral, un técnico que había brillado en el Recre y que aparecía como uno de los más prometedores del fútbol español.

Llegó Marcelino 

A finales de junio de 2007, el asturiano fue presentado. Pernía no había tenido la más mínima duda: Marcelino era el técnico que deseaba para su segundo proyecto. Al final, los resultados le dieron la razón. El Racing completó una temporada magnífica que acabó con el conjunto santanderino calificado para la Copa de la UEFA por primera vez en su historia. Era la primera temporada de Marcelino en el Racing y su continuidad parecía asegurada, algo que llenaba de satisfacción a los aficionados, a los jugadores y, por supuesto, a Pernía, que comenzaba a pensar en un verano plácido, sin las tensiones propias de tener que buscar una cabeza visible para su proyecto. Pero, cosas del destino de Pernía, la realidad discurrió por caminos muy diferentes. Marcelino consideraba que había terminado un ciclo en Santander y que su destino estaba en otro sitio, en concreto en Zaragoza, que iba a jugar en Segunda División.

Más de lo mismo 

La marcha del asturiano complicaba de nuevo las cosas a Francisco Pernía, que iniciaba de nuevo el verano con la obligación de encontrar un entrenador para su equipo. El elegido en este caso fue otro asturiano, Juan Ramón López Muñiz, que había logrado el ascenso a Primera División con el Málaga y que presentaba muchos paralelismos con su predecesor en el cargo.

Sin embargo, con el paso de los partidos comenzó a quedar claro que las cosas no eran como en la temporada anterior. De hecho, con quien más paralelismo Muñiz fue con Portugal, ya que ambos salvaron su 'cabeza' en la jornada sexta en un partido en Pamplona.

Con el paso de las jornadas, el distanciamiento entre Muñiz y la afición se fue haciendo más evidente. Ni el hecho de estar disputando la UEFA, un hito histórico para el racinguismo, mitigaba el enfado de los seguidores verdiblancos que, al final, vieron como Muñiz marchaba del Racing por la puerta de atrás. Ni el técnico quería cumplir el año de contrato que le restaba, ni los responsables de la entidad querían que el enfrentamiento con la grada se prolongara durante más tiempo. Y claro, con las dos partes dispuestas a rescindir el contrato... pues eso, que Muñiz volvió a Málaga y Pernía a lo de siempre en el mes de junio, es decir, a buscar entrenador.

Ahora, una semana después de que Muñiz dejar el club santanderino, le toca el turno a Juan Carlos Mandiá, otro técnico joven, con proyección y ambicioso en el que Pernía ha depositado todas sus confianzas para poder iniciar el verano de 2010 con algo más de tranquilidad.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 11:41 | 0 Comentarios | Enviar

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