Lunes, 13 de abril de 2009

Menudo coladero

El Racing se dejó golear por el Betis, que aprovechó tres errores -que no fueron puntuales- de la defensa para marcar en otras tantas ocasiones. El equipo no acertó a conservar la ventaja que le dio su gol en el arranque del partido y cedió el mando a un Betis con mucha más calidad. La expulsión de Toño al comienzo de la segunda parte abrió la puerta a la derrota cuando el marcador reflejaba un 2-2. 

La tarde empezó estupendamente, con un gol de Luccin a pase de Munitis que hizo olvidar tantos saques de esquina y faltas desperdiciadas en centros a no se sabe dónde a lo largo de la temporada. Todavía no se habían consumido los primeros cinco minutos y el Racing ya afrontaba el partido con ventaja en el marcador. Un Racing, todo hay que decirlo, donde ya no faltaba nadie. Después de semanas y hasta meses con el once cojo, López Muñiz volvió a disponer de lo mejor de la plantilla.

Fue una lástima que el Betis se diese tanta prisa para empatar. Pero es que el entrenador del Racing tiene toda la razón cuando dice que no se explica cómo este equipo está hundido en la clasificación con la gente que tiene. Un par de movimientos arriba demostraron que la delantera del cuadro sevillano parece que juega a otra cosa de lo bien que toca el balón.

La defensa del Racing, todo hay que decirlo, puso mucho de su parte para que el rival se luciera, cuando una serie de resbalones en cadena permitió que Edu igualara el marcador con un pase demasiado facilón de Marc González.

Mucho daño 

El gol hizo mucho daño, hasta el punto de que el Racing entregó al Betis todo su entusiasmo junto con la iniciativa. El contrincante volvió a hallar colaboración en la zaga montañesa para tomar ventaja cuando Emaná dejó patas arriba a tres jugadores antes de marcar.

El Racing parecía ya condenado tras esos dos mazazos, y sólo el genio de Munitis y la proverbial altura de Zigic lo salvaron de la depresión. Otro saque de esquina y un balón medido a la cabeza del serbio, que puso el 2-2 en el marcador..

Al equipo le hacía falta aclarar las ideas, así que el descanso fue pura medicina. López Muñiz diagnosticó la enfermedad de la defensa y decidió sustituir al flojo Moratón por Oriol.

No hubo ocasión de lucir esos ánimos renovados, porque las desgracias comenzaron a castigar al Racing desde el inicio de la segunda parte. A los cuatro minutos, Toño salió a la desesperada fuera del área para evitar que Emaná se hiciera con un balón, pero en vez de atajar el pase hizo volar por los aires al delantero y se ganó una roja directa.

Serrano fue el sacrificado -en una decisión pitada por el público- para dar entrada a Coltorti, nuevo inquilino de la portería en un equipo obligado a sobrevivir con un hombre menos y todo un tiempo por delante. El suizo no tardó en comprobar el mal estado de la defensa cuando en la enésima falta de coordinación entre los centrales encajó el 2-3 que ya se antojaba imposible de remontar.

El Betis no acertó a aprovechar las circunstancias favorables; al menos, no supo cómo convertirlas en más goles. Su superioridad era tan abrumadora que daba la sensación de que el Racing jugaba con nueve y no con diez. Tanto fue así que la afición de El Sardinero despidió con aplausos a Emaná, el hombre que puso en evidencia a la defensa.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 12:59 | 0 Comentarios | Enviar

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