Los trabajos de siembra, regado y cambio de tapines han dado resultado, y el césped de El Sardinero ofrece hoy un magnífico aspecto. La denuncia de jugadores y técnicos, la posterior dedicación de los encargados del mantenimiento y el buen tiempo han hecho posible que los Campos de Sport recuperen su esplendor.
Fuente: El Diario Montañés