Lunes, 23 de febrero de 2009

Velasco Carballo, el ejecutor del Ono Estadi

Las palabras de un apesadumbrado Oriol camino del autobús, ya de retirada, resumen perfectamente la actuación de Carlos Velasco Carballo: «Ya me gustaría tener un arbitraje así en nuestro campo». 

Una serie de errores graves y encadenados como los que ayer cometió el árbitro, siempre en contra del Racing, hasta el punto de decidir el destino de los tres puntos en juego, servirían de alimento de portadas de la prensa deportiva y de carnaza de tertulia si los protagonistas hubiesen sido, en vez de unos equipos mediocres, miembros de la aristocracia de la Primera División. 

Por eso no es de extrañar la reacción del técnico y los jugadores del conjunto santanderino tras un partido en el que a Velasco Carballo sólo le faltó marcar él mismo el gol de la victoria del Mallorca. 

Con mucho respeto 

«Los árbitros me merecen el máximo respeto y no voy a comentar nada sobre ellos. Hoy (por ayer) mantendré esa postura. Lo que me sorprende es que expulse a un entrenador por no decirle nada a él. Esto demuestra que se valora mucho más que un técnico esté dentro de un cuadrado a que se pite un córner que no haya sido, y que un equipo pierda por ese error». 

Toño, el portero del Racing, fue menos diplomático. «Ha tenido una caraja tremenda todo el partido. En la jugada del córner no toco el balón ni de coña. Si hubiera ido a por él no lo cojo. Además, ibas a protestarle y respondía con una prepotencia fuera de lo normal». 

Para el guardameta, prueba de que «no ha estado a la altura del partido» son las catorce tarjetas que enseñó en un encuentro sin mayores complicaciones. 

Oriol reconoció que se había quedado de piedra. «Hay arbitrajes que no entiendo. No se pueden tener tantos fallos seguidos. Lo tiene que tener muy claro para pitar un penalti en el minuto 42 de la segunda parte». 

Toni Moral, desgraciado protagonista ayer en el Ono Estadi tras cometer el 'penalti' fatal. «Cuando enseñó la tarjeta, pensé que era para otra persona. Aduriz se agachó para peinar el balón, yo le encimo y me acabo tropezando con sus piernas. Mi intención no es hacerle penalti. Además, al árbitro se lo dicen desde la banda».

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:41 | 0 Comentarios | Enviar

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