La alineación de César Navas con el once titular por parte de López Muñiz puede indicar que, si finalmente lo hay, el acuerdo para su traspaso desde el Racing al Rubin Kazan ruso está muy lejos.
La ley no escrita que dice que un futbolista a punto de ser vendido (y más por un alto precio), debe ser mimado y conservado entre algodones, no se cumplió. Esta circunstancia sólo puede interpretarse como que el central, al menos de momento, no se deja seducir por los cantos de sirena que llegan desde Moscú.
Fuente: El Diario Montañés