Después de una media hora llena de agobios, el Racing se resarció y le devolvió la moneda a los isleños en dos acciones aisladas. El colegiado señaló mano a Aouate cuando excedió los límites del área al pasar a un compañero. Una infracción peligrosísima por su cercanía a portería, donde Lacen despistó al guardameta y Garay disparó con gran potencia. Desafortunadamente, el balón salió lamiendo el poste. Un sobresalto del que los aficionados locales no se habían repuesto todavía cuando Pereira se plantó con el esférico controlado en el pico del área. El vigués trató de elevar la pelota por encima de Aouate, pero picó en exceso y su envío salió por encima del travesaño. Dos ocasiones anecdóticas dentro del manifiesto dominio local, donde los cántabros decepcionaron. No obstante, Zigic disfrutó de la última oportunidad de la primera mitad. Munitis botó un decepcionante saque de esquina por lo bombeado del mismo, devuelto a la olla por un compañero, donde el gigante balcánico trató de dirigirlo a puerta de forma forzada.
En el descanso, Muñiz introdujo variaciones en el campo con una doble sustitución, donde Marcano y Serrano dejaron su lugar a Oriol y Toni Moral. Apenas cinco minutos después de la reanudación del juego, comenzó la polémica. Un pelotazo desde la defensa mallorquín, provocó un forcejeo entre Aduriz y Navas que acabó con el madrileño tendido sobre el césped. El vasco continuó la carrera para hacerse con el balón sin dueño y Garay le derribó con una carga, antirreglamentaria según la apreciación del árbitro, cerca del área. El colegiado consideró que le argentino era el último defensor, y expulsó con roja directa al zaguero. Un libre directo sin mayores consecuencias en la práctica, pero que obligó a Muñiz a efectuar su último cambio y Pinillos sustituyó a Pereira.
Dentro del desconcierto general, ambos equipos disfrutaron de dos ocasiones muy claras para inaugurar el marcador. Munitis estrelló en el poste un cabezazo, tras una dejada de Oriol en el segundo palo, mientras que en la siguiente acción, Mario Suárez desaprovechó un testarazo completamente sólo en el área pequeña. Una vez se asentaron los cántabros sobre el terreno de juego, el Racing controló la situación con relativa comodidad, exceptuando una ocasión de Webo, bien abortada por Toño. Y es que pese a contar con un hombre más sobre el campo, la ansiedad con la que jugaron los isleños benefició a la espartana disciplina visitante. Sin embargo, la entrada de Castro y Keita, revitalizó el ataque bermellón. Además, si a este despertar local, le unimos un controvertido penalti por el córner que lo precedió y el interpretable derribo de Toni Moral, el resultado fue el tanto del Mallorca. Para colmo de males, Toño le adivinó la intención a Jurado, quien le detuvo el lanzamiento en primera instancia, pero dejó el cuero franco en boca de gol para que el propio Jurado marcase con tranquilidad y metiera al Racing en problemas.
Fuente: Alerta