Domingo, 15 de febrero de 2009

Media hora y despu?s To?o

El Racing cosechó un nuevo empate en los Campos de Sport, ante un Villarreal que pretendía llevarse los puntos con la ley del mínimo esfuerzo. Como sucediera en el partido de ida, el Racing cuajó una brillante actuación durante los primeros treinta minutos, pero a partir de entonces, cedió terreno ante un rival que abusó de la posesión del balón sin profundidad. El encuentro comenzó con un susto monumental. Como viene siendo habitual, el conjunto verdiblanco descuidó la defensa de un posible rechace después de una acción a balón parado favorable. Esto permitió a Santi Cazorla avanzar completamente sólo desde medio campo y plantarse en las inmediaciones del área local. Afortunadamente, el asturiano se apoquinó a la hora de disparar a puerta y su lanzamiento llegó mansamente a las manos de Toño.

Una vez repuestos de la impresión, el Racing fue creciendo sobre el terreno de juego merced a su mayor ambición. Bien cerrados a la hora de contrarrestar el desalmado ataque visitante, la dinámica participación de Toni Moral entre líneas, siempre encontró respuesta con Munitis como nexo de unión y con Serrano como ejecutor en el perfil izquierdo. Al margen de un posible penalti sobre Toni Moral, el Racing disfrutó de dos claras oportunidades. En primer lugar, Munitis estuvo a punto de aprovechar un centro defectuoso del catalán, mientras que minutos después Valera y Garay no estuvieron finos a la hora de cabecear a puerta un córner. Los hombres de Juan Ramón López Muñiz estuvieron merodeando tanto las inmediaciones de Diego López que no tardó mucho en obtener su premio.

A los 24 minutos de juego, una acción de tiralíneas permitió adelantar en el marcador a los cántabros. La jugada partió a través de una dejada con el pecho de Nikola Zigic para Gonzalo Colsa en el centro del campo. El de Ramales se asoció con Toni Moral, muy activo entre líneas durante todo el partido, y el mediapunta abrió con rapidez hacia el costado izquierdo. Allí apareció Óscar Serrano en carrera y sin mayores preliminares centró con rosca al punto de penalti. Allí, tras haber salido de su hábitat natural al inicio de las combinaciones, había llegado el gigante balcánico para agacharse sensiblemente y marcar con la testa. Un cabezazo bien colocado en la escuadra, lejos del alcance de Diego López.

A partir del gol, el Villarreal comenzó a merodear el área local de forma más insistente. Como consecuencia de esto, Toño tuvo que intervenir para evitar el empate. Guiseppe Rossi enganchó un chut muy peligroso desde la frontal. El cancerbero alicantino tuvo que estirarse hasta la cepa del poste y despejar con apuros un lanzamiento con marchamo de gol. 

El conjunto castellonense llevaba la iniciativa sin demasiada fe, permitiendo al Racing encontrarse muy cómodo sobre el césped. Sin embargo, un despiste en la recta final, le costó el empate. Ibagaza vio factible realizar una jugada ensayada ante la imperdonable falta de atención verdiblanca, quien despreció a los jugadores situados en la frontal. Cazorla recibió en el semicírculo del área y con un sencillo amago se deshizo de la excesivamente impulsiva defensa de Colsa. Pese a que el asturiano se echó el balón demasiado en largo, le dio tiempo a chutar escorado y batir por bajo a Toño, entre la maraña de jugadores que aguardaba el saque de esquina.

Ese gol dejó al Racing tocado a la vuelta del descanso, donde el equipo dejó la sensación de haber perdido el rumbo. Fuentes y Rossi disfrutaron de dos oportunidades para darle la vuelta al marcador, del mismo modo que, anteriormente, la falta de coordinación de Zigic le impidió aprovechar una ocasión clamorosa. Estas acciones sintetizaban el descontrol predominante. Sin embargo, mientras el conjunto cántabro perdía el orden, no ocurrió lo mismo a los visitante con su calidad. De este modo, el Villarreal se hizo con el control absoluto del juego durante los primeros veinte minutos de la segunda parte. Así las cosas, la reubicación de Toni Moral en la banda izquierda revitalizó a los montañeses e igualó la balanza para que el encuentro se transformara en un tedioso espectáculo. El que no experimentó ningún cambio fue Toño, quien le continuó amargando la tarde a Guiseppe Rossi, incapaz de batirle durante los noventa minutos.

Fuente: Alerta


Publicado por Castro2 @ 22:57 | 0 Comentarios | Enviar

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