Especial, impresionante... mágico. Todos estos calificativos surgen como de la nada cuando se recuerdan las escasas victorias del Racing en el Santiago Bernabéu. Bien por la poca frecuencia con que se producen (sólo cinco en 40 enfrentamientos), bien por la trascendencia que tienen para el conjunto santanderino, lo cierto es que de todas se guarda un recuerdo especial en la memoria de los racinguistas.
Por proximidad, la conseguida en la temporada 2005-2006 es la que más fresca está. Aún se recuerda el golazo de Ayoze 'desde su casa' en el lanzamiento de una falta. O el de Melo en uno de sus mejores partidos con la camiseta verdiblanca (en aquel partido, negra). Y no es para menos. El equipo que entonces entrenaba Manolo Preciado llegaba al Bernabéu plagado de jugadores jóvenes, muchos de ellos formados en la cantera, y con más bien poca experiencia en partidos ante uno de los grandes. La victoria tiene más mérito si se tiene en cuenta que ante sí tenían a jugadores de la talla de Zidane, Ronaldo, Beckham, Casillas... vamos, a los componentes de la 'galaxia' blanca.
Manolo Preciado, ahora en el Sporting, recuerda bien el partido. «Todas las victorias fuera de casa son importantes para un equipo como el Racing, pero la verdad es que ganar el Bernabéu siempre es especial y más como lo hicimos nosotros, porque, recuerdo perfectamente, el Real Madrid tenía arriba a jugadores como Ronaldo, Zidane y Beckham y nosotros jugamos con un equipo con mucha gente joven y procedente de la cantera». Las claves, a su juicio, para poder ganar al Madrid en su casa son evidentes. «Para ganar en este tipo de campos lo más importante es creer que puedes hacerlo. Lo más importante es el estado mental y hacer las cosas muy bien. La mayoría de los equipos son ganables en la actualidad y el Real Madrid ya ha perdido en su casa. Yo ya he puesto un dos en la quiniela por si acaso».
La del cocido
Tampoco queda muy lejos la victoria 'del cocido'. El Racing llegaba a Madrid para celebrar su ya perdida fiesta anual del cocido para los aficionados. Y la plantilla que por entonces tenía Gustavo Benítez a sus órdenes puso sobre la mesa el mejor postre posible para sus aficionados: una victoria en el coliseo blanco.
El rival, como siempre, presentaba todas las dificultades posibles. Al menos, si se echa un vistazo a la alineación, esa es la impresión que da. Jugadores como Roberto Carlos, Raúl o McMannaman formaban parte del conjunto de la capital. En el Racing, la cosa era mucho más modesta. El técnico paraguayo alineó un once formado por Lemmens, Tais, Mellberg, Arzeno, Sietes, Espina, Colsa, Manjarín, Vivar Dorado, Munitis y Salva. Sin embargo, pese a las diferencias existentes entre ambas plantillas, la casta, el coraje y el atrevimiento de los cántabros permitió que la victoria viajara hacia Santander. Además, por su fuera poco, Munitis hizo un grandísimo partido que, a buen seguro, tuvo mucho que ver en su postrero fichaje por el club blanco. Apenas unos meses después, el jugador del Barrio Pesquero era presentado como nuevo jugador del Real Madrid.
José Manuel Suárez 'Sietes' formaba parte de ese equipo y tiene claro que en estos casos «hay que ir a ganar porque tienes más que ganar que perder y es uno de esos partidos para disfrutar». El bravo lateral asturiano considera que es «especial ganar ahí. Todos los puntos son importantes, pero ganar el Bernabéu tiene siempre mucha más repercusión que hacerlo en cualquier otro campo y por eso hay que ir a ganar. Con respeto, eso sí, pero sin temor».
Tras años de sequía
Hay que remontarse en la historia un poco más para encontrar una nueva victoria del conjunto santanderino en el Santiago Bernabéu. Era la temporada 1995-1996 y el Racing de los Ceballos, Merino, Luis Fernández, Esteban Torre y Mutiu plantó cara a un Madrid en el que todavía brillaban algunos de los componentes de la Quinta del Buitre, como Míchel y Sanchís, y comenzaban a aparecer otros valores, como Hierro y Guti. Álvaro adelantó al Racing. Míchel consiguió el empate. Y Merino marcó el gol de la victoria verdiblanca. Y a todo esto, Nando Yosu en el banquillo dando saltos de alegría al terminar el partido. No era para menos. Hacía 45 años que el Racing no ganaba en el campo del Real Madrid. La celebración no era para menos.
El portero de aquel equipo era José Ceballos. «El Real Madrid es uno de los equipos más grandes del mundo y en su estadio siempre es importante ganar por la repercusión que tiene hacerlo en un campo como ese», asegura el jugador de Pámanes, que considera que una de las claves para poder hacer algo positivo en el Bernabéu es jugar con convencimiento: «No hay que salir a ver qué pasa y hay que afrontar el partido de cara y para poner en dificultades al rival y está claro que Muñiz esto lo hace muy bien y la mejor prueba de ello la tenemos en el partido contra el Barça del otro día».
Tiempos pasados
Las otras dos victorias se pierden, casi, en la noche de los tiempos. Al menos, en lo que al Racing se refiere, así es. En la temporada 1950-1951, el conjunto santanderino arrancó un valioso triunfo gracias a un solitario gol de Mayub. Era el Racing de Alsúa, Echeveste, Mathiensen, Felipe, Joseíto y compañía. El argentino Lino Taioli era el entrenador.
La primera victoria del Racing en el coliseo blanco hay que ponerla en el haber de un grupo de jugadores en el que destacaban Larrínaga, Chás, Germán, Cisco o Milucho. Corría la temporada 1935-1936 y, con Francisco González en el banquillo, los santanderinos arrancaron un 2-4 del campo madridista
Fuente: El Diario Montañés