S?bado, 31 de enero de 2009

Las claves para ganar al Barcelona

¿Cuáles son las claves para ganar el Barcelona? Seguro que esta es la pregunta que en más ocasiones ha pasado por la cabeza de Juan Ramón López Muñiz a lo largo de los últimos días. Y es que el rival del mañana para los cántabros no es un equipo cualquiera. Todos los detalles, hasta los más insignificantes, pueden adquirir una importancia inusitada en algún momento del partido. Desde la presión, aspecto en el que en las últimas jornadas el conjunto santanderino ha ido dando lección tras lección, hasta la concentración, absolutamente necesaria para ganar cualquier partido y más cuando éste se juega contra uno de los grandes, todos los aspectos son importantes para poder sacar algo positivo.

La primera de las claves el Racing parece tenerla ya bajo control. Es la ilusión. El equipo, después de una magnífica racha de resultados y, en ocasiones, de un juego más que aceptable, afronta el partido de mañana con la moral por las nubes. Desde ese punto de vista, el duelo con el Barça no podía haber llegado en un momento mejor. Se pregunte a quien se pregunte en el club, el convencimiento de que se puede emular al Numancia y ganar al conjunto 'culé' resulta evidente. «Esperanza siempre tienes que tener cuando te enfrentas a un equipo», aseguraba ayer el entrenador del conjunto santanderino. Seguro que él mismo, y, por supuesto, sus jugadores, la tienen. No es para menos. Mañana, hasta el último de los suplentes de equipo de López Muñiz será partícipe de algo así como una fiesta del fútbol, y es que cada vez que el Barça salta a un campo, el partido se convierte en eso, en una fiesta que tiene trascendencia en todo el mundo futbolístico. Se convierte en el mejor escaparate posible para cualquier jugador.

Quizá este estado anímico sea el mejor inicio para cualquier partido.

Con la ilusión reforzada y todas las esperanzas del mundo el Racing saltará al terreno de juego de El Sardinero. Y una vez allí serán otros factores los que resulten determinantes para saber si los cántabros pueden dar la campanada o, por contra, se convierten en una víctima más de un equipo que, jornada a jornada, se está empeñando en hacer historia. 

Uno de estos factores es la ambición. Ante el Barça, el dicho ese que indica que el que sale a empatar acaba perdiendo cobra más valor que nunca. Si el Racing no se plantea el partido con la victoria como único objetivo, sus posibilidades de conseguir algo positivo se reducen de forma considerable. Encerrarse atrás a ver cómo pasan los minutos y a esperar que caiga una oportunidad del cielo parece una condena segura no ya a la derrota, sino a una goleada.

«Debemos ser ambiciosos, hay que tener la máxima ambición y el máximo respeto», decía ayer el técnico del conjunto santanderino, que tiene claro que cualquier posibilidad de salir airoso de este complicado compromiso pasa por no temer al rival. «Tenemos que aprovechar nuestras opciones, aunque se trate del mejor equipo del mundo y hay que ser ambiciosos, no conformarnos con nada», continuaba Muñiz.

Ilusión y ambición. Sí, pero con eso no basta. Hay que poner sobre el tapete argumentos futbolísticos, y hablando del Racing el más evidente es relativo a la presión. «La presión es importante en este partido y en todos», reconocía ayer López Muñiz, que considera absolutamente necesario «recuperar el balón lo más rápido posible cuando lo tiene el contrario», algo que contra el Barça «es más difícil que en otros casos porque lo maneja muy bien y tiene grandes jugadores, que no lo pierden y que se manejan muy bien en esa faceta del fútbol». «Esperamos tener más posesión de balón de la que tuvimos en Barcelona (en el partido de la primera vuelta), esperamos tener más ocasiones de gol que allí... pero nunca sabes, porque las estadísticas dicen que el mayor tiempo de posesión de balón siempre lo tienen ellos», añade.

El objetivo con esta presión es «intentar que no tengan el partido cómodo, que sea un partido en el que no estén a gusto y para eso sirve la presión», aseguraba ayer el responsable técnico verdiblanco, que destaca también la importancia de aspectos como «la distancia entre líneas, que estén bien juntitas, y, sobre todo, que no tengan el balón, porque sin él no están cómodos en el partido».

Y como ejemplo de lo que el responsable técnico del Racing considera incómodo para un rival, Muñiz piensa en anular al gran cerebro azulgrana. «Si Xavi entra poco en juego... aunque tiene otras armas, en este caso tendría que buscar otras soluciones que habitualmente no está acostumbrado a hacer». Difícil, sí. Pero esa es la idea que tiene el entrenador asturiano antes del partido contra el todopoderoso Barça de Guardiola.

Como si de un tópico se tratara, López Muñiz también considera que la concentración es, en este tipo de partidos, más necesaria que nunca. Y es que ante jugadores de tanta calidad cualquier despista, hasta el más mínimo, puede tener unas consecuencias fatales, algo que cuando se habla de fútbol es sinónimo de gol.

«Hay que tener una gran concentración, porque no sólo son un gran equipo, sino que tienen grandes individualidades que sin hacer un gran juego, una te soluciona el partido», considera Muñiz. Y no le falta razón. Quizá por eso el asturiano tiene una máxima: «Hay que estar organizados».

¿En qué consiste esa organización? Por ejemplo, en que no ocurra lo que en el partido contra el Sevilla acabó convirtiéndose en la expulsión de Serrano. Una jugada ofensiva del Racing (el lanzamiento de un saque de esquina) acabó transformándose en un contragolpe del equipo andaluz, cuyo desenlace fue la roja a Serrano. Injusta, cierto, pero roja al fin y al cabo. La disciplina táctica debe ser una constante en todos y cada uno de los jugadores que López Muñiz presente ante el Barça.

«Debemos intentar que ellos no tengan huecos y cuando nosotros tengamos el balón tenerlo el máximo tiempo posible, para que ellos tengan que defender y empezar el ataque desde su campo», manifiesta el técnico racinguista, que durante la semana ha hecho una especial incidencia en todos aquellos planteamientos tendentes a dificultar el jugo del rival. Y en este sentido, cobra una especial relevancia el trabajo y el esfuerzo. «Si mantenemos el nivel de juego, de sacrificio, de solidaridad entre compañeros, vamos a poner las cosas difíciles no sólo al Barça, sino a cualquier equipo», piensa Muñiz que, como en otros casos, acierta.

El Racing, si por algo se ha caracterizado en los últimos tiempos (desde la época de Portugal, sobre todo) es por ser un equipo trabajador y comprometido. Los resultados cosechados en estas dos últimas temporadas dicen mucho a favor de esta actitud de la plantilla en prácticamente todos los partidos. Y en los contados casos en que no ha sido así, los resultados (malos, por supuesto) también sirven para ratificar la teoría. El compromiso de todos y cada uno de los componentes del vestuario racinguista, su predisposición al trabajo, al esfuerzo, a la entrega, ha convertido al conjunto santanderino en un equipo complicado para cualquier rival, incluso para aquellos que, como es el Barcelona, tienen una categoría superior tanto por su juego como por la calidad de sus futbolistas.

Precisamente, la calidad de los jugadores del conjunto barcelonés es uno de los factores que preocupa, eso sí, lo justo, al técnico racinguista que tiene claro que «no nos tenemos que centrar en qué alineación saquen ellos, sino en hacer nosotros las cosas como las tenemos que hacer, seguir en la línea que llevamos». Ni siquiera la ausencia de algún jugador de contrastada importancia en el equipo rival, como es el caso de Puyol, o las posibles rotaciones que pudiera hacer Guardiola tras el esfuerzo copero del jueves preocupan a López Muñiz. Claro que, al margen de considerar que su equipo sólo debe pensar en sí mismo, también el hecho de que el Barça cuente con una plantilla impresionante tiene su importancia. «El Barcelona tiene plantilla suficientemente amplia», asegura con cierta resignación Muñiz, que tiene claro que «Messi y Xavi marcan diferencias, cada uno con su tipo de fútbol, pero lo que más me preocupa es que nosotros estemos al nivel de las últimas jornadas». Pues eso, que si el Racing es el de siempre, al menos, si está al mismo nivel que hace una semana ante el Sevilla, estará en disposición de dar lo que sin duda sería una sorpresa. Cualquier actitud que no fuera esta sería una especie de condena a una derrota prácticamente asegurada. «Intentaremos hacerles el partido incómodo y no pensar tanto en ellos, sino hacer las cosas bien y ya veremos cómo va el partido». Lo dicho.

Además de todo esto, el Racing debe actuar con inteligencia o, lo que en este caso es lo mismo, saber aprovechar todas y cada una de sus virtudes, algo que ha hecho a la perfección en los últimos encuentros.

Una de estas virtudes que adornan al conjunto santanderino es su eficacia en las jugadas de estrategia. Los dos goles marcados en el último encuentro son el mejor ejemplo de ello. Sendas falta sacadas por Pedro Munitis acabaron en el fondo de la portería de Palop. Por supuesto, en ambos casos, Zigic tuvo una intervención trascendental. En el primero, para dar la asistencia a César Navas, autor del gol, y en el segundo para ser él mismo el que marcara.

«Tenemos gente que el juego aéreo lo domina perfectamente y sabemos que en casa acción de estrategia vamos a tener nuestras opciones», aseguraba ayer López Muñiz, que daba la impresión de conocer cuáles son las claves que su equipo necesita para poder, al menos, plantar cara con dignidad al Barcelona y para conservar sus opciones de obtener algo positivo en este desigual enfrentamiento.

La única variable que el técnico no puede controlar, vamos, ni él ni tampoco sus jugadores, es la fortuna.

La suerte, sobre todo cuando un modesto mide sus fuerzas con uno de los equipos más poderosos del campeonato y que, sin duda, es el que atraviesa por un mejor momento tanto en lo que a los resultados como al juego se refiere. Que el balón entre o salga por sólo unos centímetros, que un defensa llegue o no a cortar un balón, que el delantero... todo depende, al menos en parte, de la suerte, el único factor que el técnico del Racing no ha podido entrenar.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 11:28 | 0 Comentarios | Enviar

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