Los jugadores de la plantilla del Racing, así como su cuerpo técnico y directivos, se convirtieron ayer en Reyes Magos por un día. Horas antes de que sus majestades llegaran a los domicilios de Cantabria, los jugadores realizaron diversas visitas a instituciones de la ciudad con el fin de trasladar ilusión y ánimos a los que en ellas se encontraban.
El asilo de La Caridad de Santander fue uno de los puntos de visita para los componentes de la plantilla racinguista. Al centro acudieron Toño, Luccin, Sepsi, Marcano, Gonçalves, Ze Antonio, Cristian Fernández, Juanjo, Jonatan Pereira, Lacen, Edu Bedia y Oscar Serrano. Les dio la bienvenida el director del centro, un racinguista confeso, Ramón Sánchez Mier. A su llegada las enfermeras y auxiliares se volcaron especialmente con Iván Marcano -su tía Isabel trabaja en el centro, aunque en el turno de la tarde-.
Entre los residentes se notaba un ambiente muy especial antes de que accedieran al comedor. Había cierta intranquilidad, que dejaba notar que algo extraordinario iba a pasar. Cuando las responsables de atender a los mayores anunciaron por la megafonía que los jugadores del Racing entraban en el comedor una sonora ovación rompió la monotonía de la hora de la comida. Rostros de ilusión, alegría y curiosidad miraban con detalle a los recién llegados. Había comentarios para todos los gustos. «Hay que aplaudirles, que ganaron en Valladolid», comentaban entre ellos. Pereira y Lacen fueron los primeros en departir con un matrimonio. Se interesaron por el trato que recibían y por la comida que les servían. «Aquí nos tratan muy bien», respondieron al unísono.
«Aúpa Racing». «Chavales, hay que dar caña al Valencia», se escuchó en el comedor del asilo cuando los futbolistas conversaban con los ancianos.
Después de departir por espacio de varios minutos con los mayores, los racinguistas pusieron fin a su estancia en el centro y agradecieron el trato que habían recibido, oficiando de maestro de ceremonias el canterano Marcano. «Estamos muy orgullosos de haber estado con vosotros y haberos transmitido ilusión y felicidad. Volveremos en otros años. Gracias por todo», finalizó el jugador.
Una vez concluida la visita, la expedición racinguista se desplazó hasta la Residencia Cantabria. La visita se inició por los niños ingresados en el área de 'Corta Estancia'. «Son los del Racing», comentaba un niño a su madre. Cuando entraron los deportistas en su estancia, el pequeño se quedó sin voz. No articulaba palabra. Era un sueño que se le había hecho realidad.
En otro de los box se encontraba Pablo Arce, un niño ingresado, socio desde el día en que nació. Sus progenitores son racinguistas «hasta la médula» y se mostraban encantados de que Pablo recibiese los juguetes y los muñecos de Barrio Sésamo distribuidos por EL DIARIO MONTAÑÉS. Tanto los niños ingresados en esta sección como los de 'Urgencias' recibieron con agrado y satisfacción tan bonito gesto.
La planta décima de la Residencia Cantabria fue otro de los puntos de la visita. Allí, en todas las habitaciones, se recibió la visita de 'Los Magos' de El Sardinero.
Se sucedieron los momentos de ilusión y sorpresa. Todos los jugadores departieron con los niños o sus padres, interesándose por el estado de recuperación de los ingresados, a los que desearon una pronta mejora.
Antes, el presidente del Racing y el entrenador, Juan Ramón López Muñiz, visitaron al abonado número uno del club, Luis Aldomar, al que agradecieron su apoyo y dedicación.
Fuente: El Diario Montañés