Viernes, 19 de diciembre de 2008

El Racing llora el mejor triunfo de su historia

El Racing estuvo clasificado para la siguiente ronda de la UEFA durante 68 minutos. Los que hubo de diferencia entre el primer gol de Pereira (17') y el cuarto tanto del PSG ante el Twente en París (85'). El equipo de Muñiz rozó la proeza pero alcanzó la gloria. Tumbó con una solvencia pasmosa al Manchester del desdibujado Robinho, por lo que cumplió con su deber, y sólo el resultado ajeno y los errores arbitrales le impidieron hacer más goles. Un dato que durante el encuentro pareció anecdótico y que al final fue decisivo. Así que recordemos que el colegiado belga birló un penalti claro a Serrano y otro de libro a Pereira. Con ellos las lágrimas derramadas no hubieran sido amargas.

El Racing hizo el partido perfecto. Salió con la intensidad necesaria para arrinconar a su rival y con la inteligencia exigida para no suicidarse atrás. La defensa estuvo perfecta, Luccin regresó al once con la intención de no soltarlo más y Colsa corrió como nunca y mejor que siempre. A partir de ahí, el peso del partido recaía en los atacantes: había que marcar, al menos los mismos goles que el PSG y debían demostrar su olfato.
Festival goleador.

Y vaya si lo hicieron. Pereira abrió la cuenta con un gol de ratonero. Munitis sacó a Serrano una falta lateral sin que la barrera inglesa se colocase. Schmeichel (hijo del gran Peter) no blocó el centro y el hábil delantero machacó en el rechace. El mismo autor del tanto, hizo de asistente después en pleno vendaval cántabro. Serrano lo utilizó de pared para firmar el segundo. El esfuerzo era encomiable e injustamente desproporcionado. El PSG tenía a esa hora la misma ventaja con la mitad de sudor. El City era una caricatura y hasta Hughes pensó en calzarse las botas y achicar el temporal. El Racing necesitaba más y lo pudo tener antes del descanso, pero ése fue el momento de las dos caídas sin castigo.

La segunda mitad comenzó con un fuera de juego de Pereira que no era y que le dejaba en boca de gol, continuó con el tercer tanto de Valera y finalizó con El Sardinero llorando de orgullo e impotencia al escuchar por el transistor el cuarto tanto parisino. Era la goleada más triste del mundo y sus jugadores unos héroes sin premio.
Marcelino lo vio en el palco

Marcelino García Toral no quiso perderse la cita europea del Racing. Acudió a ver el partido junto a su segundo entrenador en el Zaragoza, Rubén Uría, así como el preparador físico Ismael Fernández. Los tres ex racinguistas se sentaron en el palco de El Sardinero y fueron ovacionados.
Hughes: "Aquí no ha habido nada raro"

"Hemos jugado con muchos suplentes porque ya estábamos clasificados y no teníamos necesidad de arriesgar con nuestros jugadores. Aquí no ha habido nada raro. La UEFA es un torneo muy serio y hemos venido a Santander con la intención de hacer las cosas muy bien. El Racing ha jugado un gran encuentro y ha sido muy superior en esta ocasión a nosotros".
Muñiz: "Sólo falló la clasificación"

"Un triunfo así duele más al no clasificarte. Hicimos todo lo que teníamos que hacer. Sólo nos faltó la clasificación. Marcamos goles, jugamos bien, no nos señalaron dos claros penaltis... Es una pena caer así. No tiene que quedar en nadie la sensación de fracaso. Estábamos al tanto de lo que estaba sucediendo en París pero era algo que no podíamos controlar".
El crack


Pereira Nueva exhibición. Marcó el primer gol, regaló el segundo y no paró de dejar detalles. Volvió loco a Richards.

¡Vaya día!


Robinho Se esperaba mucho del regreso de Robinho y pasó inadvertido. Falló en todos los balones que tocó. Defraudó.

El dandy


Munitis Además de su despliegue físico, volvió a generar dos de los goles del equipo. Se sacrificó en defensa y brilló arriba.

El duro


Zabaleta Hizo una entrada muy fea a Serrano en el minuto 69 por la que debió ver la tarjeta roja. Sólo vio la amarilla.

Fuente: As


Publicado por Castro2 @ 22:36 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario