Viernes, 19 de diciembre de 2008

Ni el peor enemigo

Ni el peor enemigo del Racing hubiera escrito este guión. Se acabó el sueño, y se acabó de manera cruel, macraba. La aventura europea se terminó cuando todo El Sardinero se disponía ya a celebrar la clasificación y pensaba en otro desplazamiento a Rusia, Inglaterra, Francia... Se acabó de repente. En dos minutos. En el tiempo que tardaron Kezman y Luyindula en elevar el 2-0 que tenían a su favor frente al Twente hasta el 4-0 definitivo. Sin tiempo para reaccionar. Y esos golpes duelen. Y mucho. Sobre todo cuando el Racing había pasado por encima de todo un Manchester City. Ahora, tras la eliminación, en el recuerdo queda ese partido de Holanda. Esa alineación. Esa derrota...

Lo cierto es que el equipo cántabro no estará hoy en el bombo para el sorteo de los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA. Su lugar, el que le correspondía, se lo arrebató en el último momento el París Saint Germain. No bastó el gran partido del equipo de Juan Ramón López Muñiz ante un paupérrimo Manchester City. El 3-1 del encuentro de El Sardinero no fue suficiente para contrarrestar el 4-0 que logró el PSG en el último momento y que le metió en la siguiente fase de la UEFA. El Racing está fuera de Europa por un gol. Esa es la realidad.

La eliminación europea dejó una sensación fría en El Sardinero. La imagen fue la de unos jugadores cabizbajos camino del vestuario y con una grada que, a pesar de tratar de recompensar con los gritos a sus futbolistas, también acusó el golpe del adiós europeo y terminó por desfilar en silencio por las salidas de El Sardinero. El adiós fue cruel. A falta de diez minutos para la conclusión de los partidos de Santander y París, el Racing estaba clasificado y la grada se preparaba para la fiesta postencuentro. El equipo santanderino dominaba por 3-0 al City y el PSG sólo era capaz de vencer por 2-0 al cuadro holandés del Twente. El Sardinero festejaba el fallo desde el punto de penalti de Kezman. Se soñaba con Europa, con la UEFA, con esta clase de partidos que han tardado en llegar 95 años. Sin embargo, el propio Kezman logró el tercero para el PSG en el minuto 84 y Luyindula el cuarto a continuación.

El Racing estaba fuera. Eliminado. Y la grada estalló como nunca. Comenzó a gritar, a animar, a empujar a unos jugadores a los que les pudo ya más el corazón que la cabeza y que acusaban el esfuerzo físico mientras el City crecía y crecía. Todo el trabajo del equipo, el buen trabajo, se quedó en la nada. En un encuentro que servirá para engordar la estadística europa del Racing, pero que dejará al conjunto santanderino fuera del bombo de la Copa de la UEFA. 

Y todo ello cuando el conjunto de López Muñiz había realizado uno de los encuentros más completos de la temporada. Quizá, la única pega haya que ponerla en las ocasiones, alguna clarísima, que se erraron cuando el resultado era ya de 3-0 y que ahora se recordarán como claves del encuentro. Los errores y las decisiones de un colegiado horroroso que se comió dos clarísimos penaltis en el área del City.

Emoción 

La tarde-noche en El Sardinero sí ofreció unas grandísimas dosis de emoción. Si el Racing no encontró rival en el City sí lo halló en el PSG, a la postre clasificado. El cuadro cántabro supo responder a cada golpe que dio el conjunto parisino, pero éste esperó su oportunidad para dar el mazazo definitivo a la clasificación. Cuando la reacción en Santander era ya imposible. Inviable.

En lo estrictamente deportivo, el Racing realizó uno de los partidos más completos de la temporada. Bien en defensa, sólido en el centro del campo y acertado ante la portería rival. El equipo se apoyó en un grandísimo Luccin (titular en lugar de Lacen), recuperó la mejor versión de Pereira, encontró la velocidad de Serrano y sólo falto el acierto de Tchité. Y es que el congoleño si hace unas semanas lograba goles en disparos que se iban al banderín de córner, ayer no consiguió materializarlos ni cuando se quedó completamente sólo y sin portero. 

Dio igual, la pillería de Munitis y Serrano, además del error del cancerbero inglés, permitió a Pereira inaugurar el marcador en la primera mitad. La velocidad de Serrano en la mejor jugada que ha protagonizado esta temporada posibilitó al Racing el segundo gol. Y el oportunismo de Valera sirvió para poner el inservible 3-0.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 22:31 | 0 Comentarios | Enviar

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