Viernes, 28 de noviembre de 2008

El Racing no remata la faena

IGUALÓ UN 2-0 AL PSG, PERO LE FALTÓ UN GOL MÁS PARA METERSE EN LA POMADA

El Racing dejó escapar una gran oportunidad para hacer historia en un estadio emblemático y al final tuvo que conformarse con un empate que sabe a poco por lo demostrado sobre el césped y por lo que supone para la clasificación del grupo A. El PSG puso tierra de por medio con Kezman y Luyindula, pero Traoré en propia meta y Colsa, con un golazo, pusieron el empate que, a la postre, fue definitivo. Ahora la situación se torna complicada para los de Muñiz, que deberán ganar al Manchester City en Santander y esperar a ver cómo se dan el resto de resultados en las dos jornadas que quedan.  

Fue una lástima porque el Racing se hizo grande en un escenario precioso a la par que complicado. Y eso que comenzó un poco atenazado, seguramente por la falta de costumbre en citas de este tipo. El regalito de Lacen a los cinco minutos fue un ejemplo. Falló al querer sacar el balón jugado en su área y sirvió en bandeja el gol a Kezman, que puso su sello colocando el esférico en la escuadra.  

El equipo español demostró su temperamento reaccionando y empezando a tocar el balón con sentido, sobre todo por las bandas. Sólo faltaba llegar con peligro a la portería contraria, que era precisamente lo que estaba haciendo el PSG como demostró Kezman, que tuvo en sus botas el segundo. Quien sí lo consiguió fue Luyindula, que aprovechó un servicio del serbio para batir por bajo a Toño.  

Con el 2-0 las cosas se ponían muy cuesta arriba. Incluso se pensaba que esto podía ser una escabechina. Sin embargo, el propio Paris Saint Germain dio vida a los racinguistas con el gol en propia meta de Traoré poco después. El defensa peinó hacia su portería el saque de una falta. De esta forma se llegó al descanso.  


Golazo de Colsa

La segunda parte fue la de la exhibición del Racing, que trató mucho mejor la pelota, a lo que sumó mayor contundencia ofensiva, lo que le había faltado hasta ahora. De la mano de Colsa como eje y de Óscar Serrano y Munitis por las bandas, el conjunto español encerró a su rival. Sólo les frenó el mayor poderío físico de los franceses.  

Ese muro sólo se podía romper a base de cañonazos y eso lo sabía Colsa, que se sacó un zambombazo imparable que pegó en un poste y entró por el otro. El gol hacía justicia, pero había que rematar la faena. Durante unos minutos parecía posible, pero el empuje racinguista se fue extinguiendo para dar paso a las embestidas parisinas. De todas formas, la última la tuvo el Racing en una falta al segundo palo que no terminó de aprovechar Varela.

Marca.com 

Publicado por Cerredo @ 15:58 | 0 Comentarios | Enviar

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