Lunes, 24 de noviembre de 2008

Por la buena senda

El partido de ayer era algo así como un examen para el Racing. Lo era porque tras los buenos resultados cosechados en la semana 'mágica' en la que se ganó al Valencia y al Sporting, se había vuelto a las andadas ante el Betis, en donde perdió con total merecimiento. Y también, porque el rival, el Espanyol, llegaba a Santander herido y avalado por una magnífica trayectoria en el campo de El Sardinero. Pues bien, la evaluación acabó con un merecido aprobado para el equipo de López Muñiz. Y es que una victoria por 3-0, al margen de no verse todos los días en el campo verdiblanco, no puede ser acreedora de otra cosa. Por su parte, los 'periquitos' volvieron a Barcelona con un rotundo cero como nota final. Merecido también, sin duda.

El Racing, que no hizo un partido brillante, sí reunió los méritos suficientes como para llevarse los tres puntos en un encuentro que, como poco, puede calificarse como extraño. Lo fue porque el Racing lució una efectividad apenas recordada. Sus llegadas a la portería de un muy desafortunado Kameni podían contarse por goles. Ni los más viejos de El Sardinero recordaban algo así. Y también fue un encuentro raro porque no es normal que un conjunto como el catalán, con jugadores de verdadero nivel en su línea de ataque, fallara algunas ocasiones bastante claras.

Mejor, imposible 

El encuentro no pudo comenzar mejor para un Racing que había salido 'enchufado'. A las primeras de cambio Pereira lo intentó. Era un primer aviso, fallido, pero aviso. Apenas unos minutos después fue Marcano el que tuvo su oportunidad. El central estuvo más afortunado que su compañero y puso al Racing por delante en el marcador. Marcano, ayer reconvertido a lateral zurdo, aprovechó un error de Kameni -¡vaya día!- para poner por delante a los cántabros en el marcador.

El gol allanaba el camino a los de López Muñiz, aunque eso sí, tardaron unos minutos en darse cuenta de ello. Y es que tras el tanto de Marcano, el conjunto santanderino dio un pasito atrás y concedió el balón a un Espanyol que comenzaba a mirar un poco hacia la portería de Toño. Si embargo, el conjunto de la Ciudad Condal no está para tirar cohetes y ayer quedó bien claro en El Sardinero. A nada que se entretuviera en su juego ofensivo, el Espanyol mostraba todas sus carencias defensivas, que, a tenor de lo visto, son muchísimas. En el primer gol fallaron el portero y los defensas, que no supieron resolver una jugada en su área pequeña. La historia se repitió apenas unos minutos después cuando Lacruz 'cantó' de forma clamorosa al despejar un balón centrado por Munitis desde la derecha. El balón quedó suelto a pies de Serrano que no tuvo piedad de su ex equipo y marcó el segundo gol del Racing. El Espanyol no había aprovechado la oportunidad que le había dado el once de López Muñiz y ya tenía el partido casi imposible y buena parte de la culpa de que esto fuera así la estaba teniendo Munitis, autor de los pases de los goles y fuente continua de problemas para los zagueros catalanes.

Problemas atrás 

A estas alturas de partido, las cosas parecían ya claras. El Racing dominaba el marcador y, a su manera, el partido. Eso sí, no todo estaba saliendo bien. Si arriba la efectividad era plena, atrás había algunos problemas más. Quizá por la falta de entendimiento entre los componentes de la zaga -había dos caras nuevas respecto a las últimas formaciones-, quizá por la baja forma de algunos de ellos -Garay sigue sin parecer el mismo de otros años-, lo cierto es que la defensa no estaba ofreciendo las mismas sensaciones positivas que en jornadas precedentes. Éste era el único resquicio por el que el Espanyol podía haberse colado en el partido, pero no lo supo aprovechar.

El equipo santanderino, sabedor de que la victoria no se le podía escapar, siguió por la senda por la que había caminado hasta ese momento. Es decir, a tratar de ser lo más correctos posibles atrás -ayer no estaba el día para florituras- y a buscar salidas rápidas desde el centro del campo para aprovechar las bondades de la zaga 'periquita'. Y eso fue lo que hizo en su tercer gol.

La sentencia 

Una falta sacada con rapidez en el centro del campo permitió a Munitis dar un magnífico pase -tres de tres- a Pereira que, tras quedarse sólo ante Kameni, le dejó sentado en el suelo para marcar a placer. Era la sentencia a un partido que permite al Racing situarse en la zona tranquila de la clasificación y, lo que quizá sea más importante, recuperar la buena senda que había perdido ante el Betis y que deberá mantener el jueves ante el Paris Saint Germain para conservar sus opciones de seguir adelante en la Copa de la UEFA.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:14 | 0 Comentarios | Enviar

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