Lunes, 17 de noviembre de 2008

El Racing tropieza en Sevilla

El Racing cayó con todas las de la ley en el Ruiz de Lopera. No fue el Racing vivaracho de las últimas jornadas, sino otro mucho más torpón e impreciso, que permitió que la afición bética celebrase fiesta a costa de él. 

El cuadro de Paco Chaparro fue a encontrar la inspiración que le ha faltado toda la temporada justo ayer, y prácticamente resolvió el choque en la primera mitad, con unas diferencias que ya no se pudieron remontar a pesar del empeño.

De entrada, el Racing se topó con un Betis muy activo, con ganas de demostrar su recuperación ante la afición. Fueron momentos de cierto agobio para los de López Muñiz, que esperaron a que se calmase la avalancha para poder hacerse sitio en el campo.

El Racing se revolvió, pero sus ataques resultaron un tanto atropellados, en tanto que el conjunto local se acercó con más determinación y tino. El primer aviso serio lo dio el ex racinguista Damiá, que se plantó solo ante Toño, disparó, y su tiro no entró porque Dios no quiso.

Para entonces, la defensa santanderina ya había exhibido todo su muestrario de carencias, lentitud e imprecisiones, y la combinación de su flojera con la determinación bética pronto dio amargos frutos. Sergio García abrió la cuenta cerca de la media hora con un tiro desde dentro del área que contó con cierta cuota de colaboración de Toño, demasiado adelantado.

Mal juego 

El Racing intentó reaccionar, pero todas sus líneas estaban averiadas. Atrás no se podía hablar de seguridad; no había rastro de Lacen y Colsa, con lo que la idea de vertebrar el juego era impensable; las bandas tampoco funcionaban mucho mejor, y si Serrano era incapaz de escaparse, a Munitis no le iba mucho mejor a pesar de su mayor voluntad. Pereira y Tchité, delante, hacían lo que podían, pero su aportación, más generosa en el caso del africano, no iba mucho más allá de poner ganas y movilidad al asunto.

Y llegó el segundo. Otro mazazo que se encargó de asestar Emana con jugada previa de Sergio García, que tomó el pelo a César Navas antes de dar el mortífero pase.

López Muñiz optó por la reestructuración tras el intermedio: sacó de la pelea a Serrano y puso en juego a otro delantero, Juanjo, que se quedó acompañando al congolés mientras Pereira se trasladó hasta la banda izquierda.

A punto estuvo el recién llegado en convertirse en el revulsivo que buscaba el técnico. Dos acciones consecutivas del delantero, sin premio, dejaron claras las intenciones de Juanjo.

Peligro 

El Betis, por su parte, tampoco perdió el tiempo y siguió con la misma marcha metida. El paso de los minutos demostró cómo, mientras el Racing se limitaba a merodear cerca de la portería contraria, el equipo de Paco Chaparro afinaba y siempre llevaba peligro.

El tercer gol cayó de puro maduro. Otro error en la defensa del que sacó provecho, una vez más, un Sergio de García convertido en toda una pesadilla para los del Racing.

Era el minuto 71 y el Racing lo tenía todo perdido, así que López Muñiz se lo tomó con filosofía y aprovechó la ocasión para sacar a la arena a Edu Bedia y Canales por Lacen y Colsa, con quienes el juego recuperó un poco de alegría.

Casi al final del partido, Munitis marcó un verdadero golazo que se disolvió en un marcador demasiado abultado y casi pasó desapercibido.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:04 | 0 Comentarios | Enviar

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