Viernes, 14 de noviembre de 2008

Los resultados salvan la cabeza a Gaspar

La clasificación del Racing para la siguiente fase de la Copa del Rey, tras la victoria que obtuvo el miércoles sobre el Murcia en El Sardinero, y el empeño del entrenador, Juan Ramón López Muñiz, se han aliado para salvar la cabeza al preparador físico del equipo, Fernando Gaspar.

Eso, que aún no ha sido hecho público, puede deducirse de los últimos movimientos que se están dando en el club, donde ya casi ha desaparecido el ambiente de nervios que había hasta hace un mes gracias a los cuatro partidos sin perder que ya encadenan los hombres de López Muñiz.

Precisamente ha sido la determinación del técnico a la hora de defender a su colaborador lo que ha frenado un despido que ya estaba cantado, como consecuencia de la pobreza de resultados, y que en realidad se trataba de un torpedo lanzado a la línea de flotación del barco que pilota el míster.

El entrenador, que lleva semanas insistiendo en que la marcha de Gaspar supondría un paso atrás para el Racing, mantuvo una reunión el miércoles con el presidente, Francisco Pernía, tras obtener el pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey. Sus argumentos, los mismos que ha venido esgrimiendo todos estos días.

¿Decisión inamovible? 

Quizás intuyese que la decisión inflexible del club de dar puerta a Gaspar ya no era tan rígida; el caso es que solicitó a Pernía un nuevo encuentro -dos en menos de 24 horas- que se celebró ayer, en el que reforzó su posición con nuevos argumentos. 

Según manifestó el presidente, la decisión de prescindir de Gaspar no fue una iniciativa personal, sino la consecuencia del malestar de los responsables de la entidad hacia la labor que éste venía desarrollando. López Muñiz se ha agarrado a este hecho y ha realizado sus propios sondeos. El resultado: que considera que la imagen de Gaspar ha mejorado en el club. Si Pernía confirma los datos de la 'encuesta', como todo parece indicar, el preparador físico puede darse por salvado.

Una de samuráis 

Se cuenta que entre los antiguos samuráis una espada no se podía desenvainar sin ton ni son. Si alguno de ellos la extraía de la funda, estaba obligado a darla uso antes de guardarla de nuevo: lo contrario sería un imperdonable deshonor. Lo que hacían algunos, los más prudentes, era sacarla lentamente para que al oponente le diese tiempo a presentar alguna excusa válida. Salvando las enormes distancias, ésa es la situación en que se encuentra Pernía, con el sable casi fuera pero con ganas de olvidar el asunto mientras todo vaya bien. No hace falta acudir a la filosofía oriental; cualquiera sabe que si algo funciona, no se toca.

Desde el comienzo de este 'caso Gaspar' pareció claro que al preparador físico le tocaba el ingrato papel de chivo expiatorio en la función. A pesar de que es posible que no encajase del todo en el club santanderino o, menos probable, que los miembros del consejo advirtiesen cierta flojera en la plantilla, el gran problema residía en la pobre cosecha del equipo. Tras la reacción del Racing, que ha cuajado en los cuatro últimos encuentros que lleva invicto, es la que ha hecho posible que ahora Gaspar resulte más simpático.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 15:27 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario