Lunes, 20 de octubre de 2008

No fue t?ctico, fue tedioso

El Racing y el Deportivo firmaron un empate sin juego, sin brillo y sin goles. Dos entrenadores más preocupados de guardar la ropa que de nadar trajo como consecuencia esto último: la nada. Muñiz dijo que se esperaba un partido táctico ante los gallegos, estrategias al margen, el resultado fue tedioso. Un punto para cada equipo y un suplicio para 17.794 aficionados.



El Deportivo le regaló la posesión del balón y se encerró atrás. Pegajosos en las marcas e incomodando constantemente la circulación del cuero, los racinguistas trataron de llevar la iniciativa en el juego sin inquietar a los visitantes. Conforme se desperezaba el partido, los cántabros comenzaron a llevar peligro a las inmediaciones de Aranzubía. Si bien es cierto que este dominio no se tradujo en ocasiones de gol, el balón merodeó los alrededores del área, creando cierta incertidumbre en el bando gallego. Mención especial para Valera en esta fase del partido. El murciano dio ‘mucha lata’ a Filipe por el carril diestro. Tras estos momentos de abordaje, el partido se volvió soporífero.

Juan Ramón López Muñiz retomó el clásico 4-4-2 para jugar en casa, pese a que se había rumoreado que podría utilizar por primera vez esta campaña el 4-1-4-1 jugando en El Sardinero. Lógicamente, ante el menor poderío físico de los gallegos en la medular, José Moratón abandonó el once. Llamó la atención la ausencia de Edu Bedia en lugar de Peter Luccin. Y es que, pese a la presumible mayor calidad del francés, fue su compatriota Medhi Lacen el que asumió riesgos en la salida de balón. El ex jugador del Alavés fue el que se desfondó en la medular, pero sin posibilidad para asociarse con nadie por las características de la alineación propuesta por Muñiz.

El caso de Luccin es curioso. Hasta el momento, se le puede encajar dentro de ese grupo de futbolistas que demuestran en los entrenamientos estar un peldaño por encima del resto, pero luego decepcionan cuando llega el domingo. Con la excusa de dar ‘equilibrio’ al equipo, no participó en la elaboración del juego y se limitó a tocar sin generar peligro. Su valía es evidente, pero debe involucrarse mucho más en las labores de creación. 

No obstante, de sus botas saldría la mejor ocasión durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Una falta de Lopo sobre Lacen en la media luna del área fue ejecutada magistralmente por el ex jugador del Zaragoza. Desgraciadamente, el esférico se estrelló en el poste. De esta forma se ponía fin a una primera mitad donde los guardametas de ambos equipos llegaron a la caseta sin haber tenido que intervenir.

En esta ocasión, Muñiz disponía de muchas posibilidades en el banquillo para revitalizar al equipo. En primer lugar dio entrada a Mohamed Tchité en lugar de un gris Juanjo, que estuvo mucho menos incisivo de lo que acostumbra habitualmente el de Ontaneda. 

El segundo cambio provocó los primeros pitos a una decisión técnica de Muñiz. Munitis sustituyó a Pereira y la grada no aprobó el conservadurismo del asturiano, cuando esperaba que fuera Valera el que abandonase el terreno de juego. Los cambios evidenciaron que los problemas del Racing ayer no estaban en la punta de ataque, porque el choque continuó por los mismos derroteros. Si acaso se decantó para los visitantes, merced a dos acciones casi consecutivas de Juan Rodríguez y Riki.

Si apenas unos minutos antes el público había cuestionado el segundo cambio de Muñiz, esa crítica se invirtió en satisfacción por la entrada de Colsa en lugar de Pinillos. Cambio de sistema, con un 4-3-3, donde Valera retrasó su demarcación, se formó un trivote en la medular, Tchité se quedó sólo en punta, mientras Munitis y Serrano se ubicaron en las bandas. 

De esta forma, Muñiz trataba de dar un golpe de timón a una situación que se había comprometido conforme el partido se acercaba a su fin. Y es que el Deportivo era el que daba mayor sensación de peligro, como así lo demostró el disparo al larguero obra de Juan Rodríguez. No obstante, la emoción, si es que se puede utilizar este calificativo para referirse al partido de ayer, la dejaron para el final. Luccin fue expulsado por doble amonestación, y cada bando disfrutó de una ocasión para marcar, poniendo el punto y final a un partido deplorable.

Fuente: Alerta


Publicado por Castro2 @ 19:31 | 0 Comentarios | Enviar

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