Lunes, 29 de septiembre de 2008

?Qu? mala pinta!

Mucho se ha hablado durante los últimos días sobre si la liga del Racing, pasado el escollo de los cuatro grandes, comenzaba ante el Mallorca, un rival directo, o no. Pues bien, da igual. Si contra los mejores equipos del campeonato no se obtuvieron resultados demasiados positivos, ayer, ante los baleares las cosas fueron todavía peor.

En los cuatro primeros encuentros del campeonato se barajaba la excusa de que eran rivales muy poderosos y que casi no se contaba con los puntos de estos partidos, algo que daba un especial valor a los empates conseguidos ante Sevilla y Barça. Sin embargo ayer, con puntos de los que valen, contra un rival directo, en casa se perdió. Puede que sean sólo cosas del fútbol, de que unas veces se gana y otras se pierde, pero realmente hay algo en el trasfondo que es mucho más preocupante y es que este Racing parece haber olvidado de golpe y porrazo todo lo que había aprendido durante los dos últimos años, cuando era un equipo más ambicioso, difícil de superar vamos, un rival siempre complicado. Ahora, aunque es cierto que ha salido de la cueva en que estuvo instalado durante los primeros partidos, es un equipo mucho más dubitativo, más fácil de sorprender y menos contundente. En lo que no ha habido demasiados cambios es en lo relativo a la eficacia ante las porterías contrarias. Ahora es tan baja como en las dos últimas campañas.

Ayer, ante el Mallorca, un rival que, visto lo visto, no era para tener miedo, el Racing de López Muñiz hizo casi, casi el ridículo. Lo rozó en la primera parte, en la que jugando bien, incluso bastante bien en algunos momentos, no fue capaz de rematar la faena. Y eso que tuvo ocasiones para hacerlo 

Tchité, peleón, sigue reñido con el gol. Pereira, tres cuartos de lo mismo. Serrano la lista sería casi interminable. Y hay que decir casi porque un chaval de la cantera, Iván Marcano, debutó como goleador en Primera. Lo hizo con un remate que se encontró en el segundo palo tras una buena falta sacada, por fin, por alguien con buen toque de balón: Gonzalo Colsa. Al margen de celebraciones personales, el gol hacía presagiar una victoria del conjunto santanderino. Sin rival y con las ocasiones sucediéndose una tras otra, parecía prácticamente imposible que el partido se pudiera escapar. Pero lo cierto es que así fue.

En una jugada en la que el equipo al completo pecó de pardillo (todos se quedaron esperando que el árbitro pitara una falta en el centro del campo y permitieron un contragolpe claro), Varela marcó el gol del empate. Era el minuto 46 y el Mallorca se había aproximado por primera vez a la portería de Toño.

Tocados y hundidos

El gol, psicológico según los entendidos, sí afectó al Racing. Vamos, no es que le afectara, sino que le hundió por completo. Tras el descanso, el equipo de Manzano, que había deambulado como si de un grupo de once fantasmas se tratara durante los primeros 45 minutos, se convirtió en una pesadilla para un Racing que, ni de lejos, recordaba al de la primera parte. Ahora, la sensación de ridículo si que era evidente. Evidentísima.

Los jugadores de López Muñiz ya no eran superiores en el centro del campo. Las bandas habían dejado de ser carriles verdiblancos hacia el área de Moyá. Y la defensa un coladero. Sólo Toño, el mejor del día junto a Marcano, parecía en condiciones de defender un empate que ya aparecía como el mejor premio posible para un Racing que estaba ofreciendo la peor de sus imágenes. Pero, a diferencia de otras ocasiones, el equipo santanderino ni siquiera fue capaz de defender el resultado, y eso que ante sí no tenía ni al Sevilla, ni al Barça, ni era sólo el Mallorca. Un equipo modesto, como el Racing, pero que sí supo hacer las cosas.

Las llegadas de los baleares iban, con el paso de los minutos, aumentando en número y siendo cada vez más peligrosas. Y al final pasó lo que tenía que pasar, lo que la mayoría de los aficionados temía. Webó, que ya había vuelto locos a los defensas en un par de ocasiones, remató, solito, un córner lanzado por Jurado desde la derecha. Toño sólo pudo hacer una cosa, sacar el balón del fondo de su portería y lamentar que sus compañeros no hubieran tenido el buen día que él sí tuvo. Era el 1-2. La sentencia definitiva a un pésimo partido del Racing que ve como su situación en la tabla se complica un poco más. Está en descenso, con únicamente dos puntos en su casillero y, lo que es peor, dejando unas sensaciones que hacen prever una temporada dura. Muy dura. Aunque claro, esto no ha hecho más que empezar y la esperanza bueno, ya se sabe. EL DETALLE López Muñiz, solo en el banquillo Hace algunas semanas, Bernd Schuster, entrenador del Madrid, decía que cuando miraba hacia su banquillo no veía delantero alguno. Si el técnico blanco decía esto, qué podrá decir Juan Ramón López Muñiz. Ayer, ante el Mallorca, Manzano movió el banquillo y le salieron bien las cosas, mientras que el entrenador verdiblanco, cuando se decidió a hacer cambios, no tuvo la misma 'respuesta'. Y es que el 'material' no es el mismo.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:55 | 0 Comentarios | Enviar

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