Jueves, 25 de septiembre de 2008

El Racing no tiene pegada

Llegaba el Racing a Villarreal conla intención de sacar algo positivo de su cuarto escollo en este complicadísimo mes de septiembre. Y no lo consiguió. Lo intentó con más ahínco que en partidos anteriores, pero sus alternativas son más que limitadas. Ni siquera los cambios de sistema planteados por Juan Ramón López Muñiz surtieron efecto más allá de la primera media hora de juego. Justo hasta el momento en que el 'submarino amarillo' marcó su primer gol, el que dejaba sentenciado un partido tras el que los cántabros se meten de lleno en una zona peligrosa. Una zona que ya casi ni recordaban.

Al Racing se le pedía que, a diferencia de lo ocurrido en otros partidos de la temporada, fuera ambicioso. Y lo fue. No es que estuviera constantemente volcado sobre la portería del Villarreal. No. Ni mucho menos. Lo que sí hizo fue mirar hacia la meta de Diego López con más descaro que en otras ocasiones. Tchité, primero, y Valera, después, estuvieron en disposición de adelantar a los cántabros. Sin embargo, no lo consiguieron.

Sí estuvieron más acertados Capdevila y Llorente, que convirtieron en gol sendos centros desde la derecha de Ángel. Habían sido los dos únicos momentos en los que el centro del campo y la defensa verdinblanca habían tenido una falta de atención. Y claro, cuando ocurre esto ante equipos grandes, y el Villarreal lo es, el precio que se paga suele ser muy elevado, en este caso dos goles que dejaron al Racing en una situación verdaderamente delicada.

En cualquier caso, el Racing había mostrado una buena imagen ante uno de los 'gallitos' del campeonato. López Muñiz apostó por un 'trivote' en el centro del campo. Y la decisión tuvo, durante muchas fases, un resultado muy positivo. El centro del campo verdiblanco disfrutaba de superioridad en muchos de los balones que se disputaban y, lo que parecía más importante, había maniatado a los 'cerebros' del 'submarino amarillo', Senna, Pires y Cazorla, que se encontraban con verdaderos problemas cada vez que tenían que iniciar una jugada.

Dos mazazos

Aunque era el Villarreal el que manejaba más o menos el ritmo del partido, lo cierto es que apenas se aproximaba a la meta de Toño... bueno, no lo hizo durante la primera media hora y cuando lo hizo, aplastó a los cántabros con dos verdaderos mazazos.

Con el resultado de forma clara en contra, López Muñiz recuperó su sistema habitual tras el descanso. Dejó a Edu Bedia en el banquillo y metió en su lugar al único delantero que tenía en el banquillo: Juanjo.

Sin emabargo, la iniciativa no dio el resultado esperado. El Racing lo intentaba, cierto, pero no conseguía su objetivo de llegar a la portería del Villarreal para tratar de recortar una diferencia que cada minuto que pasaba parecía más insalvable. Y no era eso lo peor. El conjunto de Pellegrini, con menos problemas en el centro del campo, comenzó a tocar con mucho más criterio. Y fruto de este control, con los centrocampistas ya como verdaderos protagonistas, las ocasiones comenzaron a caer de su lado.

El paso del tiempo

Con este panorama, los minutos iban pasando. El Villarreal, muy cómodo, controlaba el partido como quería ante un Racing que lo intentaba más con el corazón, quizá su única arma, que con la cabeza. Las llegadas de los cántabros morían siempre muy lejos de la portería del conjunto castellonense y así era prácticamente imposible hacer algo para contrarrestar los dos goles que tenían los de Pellegrini en su casillero. Daba la impresión de que el Racing sólo podía hacer algo arriba en aquellos momentos en que el Villarreal bajaba un poco los brazos y aflojaba su tensión.

Y es que el equipo de López Muñiz no tenía más argumentos ante un rival mucho más poderoso que hizo valer el peso de su calidad para llevarse un partido en el que los cántabros trataron de plantar cara, algo que no sirvió para evitar la segunda derrota consecutiva que sitúa al conjunto verdiblanco en una situación más que delicada. 

Cierto que se ha tenido que medir a algunos de los equipos más poderosos del campeonato, aunque no lo es menos que ni los resultados ni la imagen han sido los deseados por la afición verdiblanca que, de momento, da la impresión de que tendrá que acostumbrarse a sufrir más que en las temporadas anteriores.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:28 | 1 Comentarios | Enviar

Comentarios

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  • Autor: RANO-VERDE
  • Fecha: Viernes, 26 de septiembre de 2008
  • Hora: 10:19
La pegada la tienen los delanteros, no el equipo en su conjunto. Si Tchite y Juanjo fallan todas las que tienen no es culpo del Racing sino de ellos en concreto. Hay que fichar un delantero de garantias ya!