Lunes, 22 de septiembre de 2008

Una derrota y un debate

Siempre será discutible si un equipo modesto, en este caso el Racing, debe plantear una táctica conservadora cuando se enfrenta a un conjunto de los considerados grandes, en este caso el Real Madrid, o debe encarar el partido en un cara a cara sin ningún tipo de complejo. Este debate forma parte del mundo del fútbol y el Racing está inmerso ya en él desde que López Muñiz se ha sentado en el banquillo de El Sardinero. El racinguismo, tras los tres primeros partidos de Liga y el de la UEFA vive inmerso en un debate interno sobre las tácticas empleadas por el técnico asturiano. Lo que no entra dentro de la discusión es que sea precisamente el equipo grande el que gane al pequeño aprovechando un contragolpe, una jugada de picardía. No es posible. O no debe ser posible. 

Es probable que el Racing no mereciera ayer caer derrotado ante el Real Madrid. Primero, porque los cántabros no hicieron deméritos para ello. Segundo, porque los de la capital tampoco hicieron méritos suficientes para llevarse los tres puntos con tanta claridad como reflejó el marcador. Y tercero, porque la derrota fue cruel por la forma en que se produjo. Y es que la jugada del primer gol del equipo blanco (ayer de azul) llegó en el espectacular contragolpe que montó Higuaín y que remató De la Red después de que Cannavaro cometiera un claro penalti sobre Marcano en una jugada a balón parado y que no fue apreciado por Pérez Lasa, por el pésimo colegiado del encuentro. El Racing pecó de pardillo. Y es lo que no debe ser aceptable. Marcano ni tan siquiera llegó a protestar la falta y el equipo no fue lo suficientemente listo para detener con una falta táctica -de esas que reclama con insistencia López Muñiz- el contragolpe de Higuaín. De un posible 1-0 se pasó al 0-1. El Racing, cuando mejor se le estaban poniendo las cosas, se encontró con un sopapo en toda su estrategia y por tercer partido consecutivo se halló con el marcador en contra, a remolque y con la necesidad de jugarse el todo por el todo para tratar de sumar algún punto.

¿Se le puede criticar a López Muñiz la táctica que empleó ayer ante el Real Madrid? Lo cierto es que hasta que llegó esa acción la disposición del técnico se demostró acertada. ¿Válida? El resultado final dice que no. 

El Racing volvió a demostrar que es un conjunto sólido detrás -pese a la baja ayer de Garay-, que hace malos a los rivales, a los que les cuesta muchísimo superar las dos líneas de contención que plantea sobre el terreno de juego López Muñiz. El problema llega cuando el Racing debe llevar el control del esférico, se ve obligado a encarar al rival, y tiene la necesidad de crear acciones ofensivas. Falta calidad. El equipo se agarra a la velocidad de Serrano y a la movilidad, habilidad y oportunismo de Pereira, un jugador que cada vez que entra en contacto con el balón aparece la sensación de peligro. Pero, a partir de ahí, nada de nada. Cuesta una eternidad crear una acción ante la portería rival y cuando estas llegan, falta gol.

Hasta que llegó la acción del tanto de De la Red, el Racing controló bien al Real Madrid, incluso con suficiencia, a un Real Madrid ramplón, plano y con enormes lagunas. Un equipo que tardó veinte minutos en disparar contra la portería de Toño y que incluso sufrió cerca del descanso en dos acciones de Pereira que requirieron que Iker Casillas tuviera que tomar protagonismo para evitar que el Racing se adelantara en el marcador.

En la segunda parte, el partido siguió por el mismo camino. Con un equipo, el Real Madrid, que asumió el control del balón pero que careció de la profundidad necesaria para crear peligro, y con otro, el Racing, bien plantado atrás, a la esperar de alguna acción aislada al contragolpe. Así, hasta que Pérez Lasa no vio el penalti de Cannavaro sobre Marcano, hasta que Higuaín montó una contra letal y hasta que Van Nistelrooy aprovechó su calidad para terminar de matar al Racing con el segundo gol del Madrid.

Las últimas acometidas cántabras, con Tchité ya sobre el campo, sirvieron únicamente para demostrar que este equipo sí tiene orgullo pero también infortunio de cara a gol.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:23 | 0 Comentarios | Enviar

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