Como decía Voltaire, ‘la casualidad no es más que una causa ignorada de un efecto desconocido’. Y es que el Racing se ha ganado a pulso el beneficio de la duda, merced a sus dos últimas temporadas. Un equipo sustentado sobre las premisas del trabajo, la humildad y la ambición, se ha retocado a base de apuestas con fecha de caducidad, leáse Pereira o Sepsi, y la confianza en jugadores desconocidos como Lacen o Ze Antonio.
Francisco Pernía se ha afanado en mantener el bloque del año pasado. El préstamo de Ezequiel Garay o la posición de fuerza respecto a la salida de Jorge López al Zaragoza así lo demuestran. A excepción de la salida de Duscher al Sevilla, provocada por la presión del futbolista, Muñiz podrá alinear a nueve jugadores del ‘once ideal’ de Marcelino durante la pasada campaña.
El técnico asturiano dejó fuera de la convocatoria a cuatro defensas (César Navas, Luis Fernández, Ze Antonio y Moratón) e Ísmodes. Llamando la atención que el zaguero madrileño se haya caído de la lista, de modo que podría ser el central elegido para abandonar el equipo.Toño se ha recuperado a tiempo y en principio será titular. La duda en la retaguardia aparece en el compañero de Garay en el eje de la defensa y el lateral que ocupe el flanco izquierdo. Pinillos es un fijo en la derecha, de modo que Marcano, Oriol, Sepsy y Cristian, lucharán por un puesto.
En la medular, parece que es donde hay menos dudas, y estará formada por la columna vertebral de la ‘era Marcelino’, con Lacen y Colsa en el doble pivote. En la delantera, parece que Muñiz apostará por la sociedad Tchité-Munitis, dejando a Pereira como revulsivo, aunque la extraordinaria pretemporada del vigués le podría hacer cambiar de opinión a última hora. En cuanto al Sevilla, los hisplenses llegan a Santander con la única baja de Renato y con la mente puesta en el título de Liga.
Fuente: Alerta