Mientras continúa el trabajo en las oficinas de El Sardinero para tratar de cerrar el capítulo de altas y bajas, el equipo sigue con su preparación en La Albericia. Son sesiones marcadas por el trabajo físico y por el buen ambiente que reina en la plantilla. El mejor ejemplo, esta imagen de Pedro Munitis con su hijo.
Fuente: El Diario Montañés