Mi?rcoles, 18 de junio de 2008

Mi marcha era un secreto a voces y doy las gracias por estos 17 meses

No fue una rueda de prensa al uso, ya que no hubo turno de preguntas. Tampoco las lágrimas afloraron en el rostro de Muñiz, que sí mostró un tono de voz visiblemente tomado por la emoción y unos ojos enrojecidos. La despedida del técnico asturiano fue una sucesión de agradecimientos. La noticia de su marcha, un rumor más que extendido antes del final de la Liga y oficializado por el Racing tras el ascenso, ya era de sobra conocida. Por eso Muñiz comenzó afirmando: «No comento nada que no sepáis. Hago oficial por mi parte mi marcha al Racing. Era un secreto a voces. No hay mucho que destacar de eso».

Podría pensarse que el entrenador tardó en exceso en comparecer para hablar de este asunto, pero no lo creyó conveniente ni con la competición en curso ni minutos después del ascenso, cuando analizó el partido contra el Tenerife. Tampoco el lunes, tras la fiesta y con un amplio programa de actividades en la ciudad. El día era ayer. 

Muñiz tuvo palabras para todos. «Gracias por el respeto, por acompañarme en los momentos duros y por aceptar condiciones que no os venían bien, como los últimos entrenamientos a puerta cerrada», le dijo a la prensa. «Dejo de ser entrenador y espero ser amigo vuestro. El trato por vuestra parte fue excepcional», añadió después de haber aumentado su hermetismo conforme avanzaba su estancia en el club.

«Gracias a los empleados del club, con los que he estado tantas horas de oficina, de momentos buenos y malos; al cuerpo técnico, ya que una de las causas de que ascendamos es por vosotros. Os pido que sigáis mostrando este amor al club», afirmó con Enrique Ruiz (preparador físico), Ricardo Rodríguez (ayudante) y Paco Ruiz (preparador de porteros) presentes en la sala. 

Muñiz tuvo palabras hasta para su esposa, María, también en el acto «que aguantó mis malos modos en ciertos momentos cuando llegaba tarde a casa». Quizás las más emotivas fueron para, Fernando Sanz, sentado a su izquierda: «Me da cosa llamarlo presidente, es mi amigo. Me dio la oportunidad de ser entrenador, superar las críticas y ser director deportivo. Agradezco que entendiera que se acababa un ciclo. Tendremos siempre lealtad el uno hacia el otro». Y finalmente, concluyó: «Gracias por estos dieciséis o diecisiete meses».

Fernando Sanz

En su turno el presidente, Fernando Sanz, recordó «los meses de diciembre que se nos han dado tan mal», en recuerdo al 'caso Tiago Gomes' y a la cesión de Salva al Levante, y admitió: «Hemos tenido pocas discusiones, quizás alguna más en los últimos días. Cuando acababan los partidos, nos íbamos a cenar juntos al Frascati. La clave es que éramos una familia y gracias a eso hemos conseguido el objetivo».

Finalmente, Sanz recordó que no tuvo dudas en el fichaje de Muñiz. «Cuando me entrenaba se veía ya a una persona entregada y luchadora. Sabía que no nos íbamos a equivocar. Este es un día de orgullo para mí. Cuando vino nos decían que era una locura apostar por alguien tan joven, y creo que va a ser un referente en Primera pronto. Superará las metas en el Racing, que serán altas. Ha demostrado que es un gran entrenador».

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:12 | 0 Comentarios | Enviar

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