Lunes, 19 de mayo de 2008

Sufres, disfrutas, pero no logras dominar la sensaci?n que tienes

«No sé como me siento, la verdad. Me siento muy contento, todavía nervioso, pero no lo sé». Este era Marcelino García Toral, el técnico del Racing, en sus primeras manifestaciones nada más llegar a la sala de prensa de El Sardinero y después de celebrar con su plantilla, en el vestuario, la histórica clasificación para la Copa de la UEFA.

Cerca de una hora tardó en llegar Marcelino a su cita habitual con los periodistas, más especial en esta ocasión por el éxito conseguido. «Es un cúmulo de sensaciones, pero sobre todo, me siento muy afortunado por vivir este grandísimo momento», explicó a la primera pregunta que le planteó la prensa.

«¿Cómo he vivido el partido?», se le preguntó. «Con tremenda intranquilidad», respondió. «Sabemos que teníamos la posibilidad de ganar y también de lograr el mismo resultado del Mallorca. Sin embargo -explicó- su gol tempranero nos obligaba a ganar. A partir de ahí, ves al equipo dubitativo, obligado, que no llegábamos. No éramos nosotros en nada».

Marcelino continúo indicando que «tuvimos un alivio con el empate, pero sin embargo volvimos a sufrir con el 2-1».

Su resumen fue claro y concreto. «Ha sido un completo sufrimiento». Y es que como el propio técnico se encargó de decir, «tampoco veíamos al equipo con posibilidades».

Marcelino trató de trasladar a los periodistas la tensión con la que, según sus palabras, se vivió el encuentro desde el banquillo. «Te das cuenta -dijo- de que se te puede escapar lo que luchaste todo el año y que era muy merecido por los jugadores, por su trabajo...». En este punto, recordó la «noche de amargura» que vivió el equipo con la eliminación en la semifinal de la Copa del Rey y «siempre te entra el temor de quedar otra vez a la orilla».

Eso sí, cuando Mejuto González decretó el final del partido reconoció que sintió una inmensa alegría. «Aunque la verdad -insistió- no sé como me siento todavía. Sufres, disfrutas, pero no logras dominar la sensación».

Pregunta obligada al técnico fue la de su futuro. Y él, desvió la pregunta, aunque sí dejó entrever varios aspectos muy importantes y clave. «Ahora estamos muy alegres», dijo, y «no se sabe». «A lo mejor me quedo -añadió- y armamos una pifia la próxima temporada. Hay que vivir el presente. Yo creo que hoy recogimos el fruto al trabajo de todo el año. Es merecidísimo el sexto lugar», apostilló, para recordar que «era la posición en la que más domingos hemos estado». A raíz de ahí, aprovechó la pregunta para volver a destacar el comportamiento de la plantilla. «Ese éxito -subrayó- viene a certificar que una plantilla humilde, profesional, comprometida y unida, recogió un justo premio a su trabajo. Hoy ha habido esa segunda oportunidad que nos debía el fútbol. Y se aprovechó».

Por último, al técnico se le cuestionó por los momentos que se vivieron en el vestuario al conocer que el partido se retrasaba una hora. «El dolor de estómago iba en aumento... y mirabas el reloj... y no pasaba el tiempo. Al final llegó». Esa situación, en su opinión, «también nos condicionó en gran medida, aunque toda espera, cuando termina en felicidad, bienvenida sea».

Ziganda, feliz

José Ángel Ziganda, entrenador del Osasuna, se mostró «encantado de la vida» por haber conseguido la permanencia, algo que, a su juicio, el Osasuna «se lo ha merecido de verdad».

«Es un fiestón» declaraba Ziganda, para quien la permanencia es un justo triunfo después de haber estado «los dos últimos meses más solos que la una». Para Ziganda la plantilla osasunista «merece un 10 y hay que estar muy orgullosos» de haber mantenido la categoría después de un partido en el que ha habido «mucho sufrimiento».

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 18:02 | 0 Comentarios | Enviar

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