domingo, 11 de mayo de 2008
Hacer números cuando de fútbol se trata es siempre arriesgado. Ni los
mejores expertos en la materia ni los profesionales del balón ni tan
siquiera los adivinos son capaces de acertar más de dos resultados en
una misma jornada. Los periodistas, para esto, somos también un tanto
'lanzados'. Publicamos números, estadísticas, hacemos cábalas y
recurrimos a eso tan habitual de «el Racing no ha perdido ante el
Sevilla en El Sardinero desde...» o «con este árbitro, el equipo
santanderino ha ganado todos los partidos desde...».
Durante las últimas semanas, todos hemos hecho premisas sobre el
futuro del Racing, la UEFA y la Champions. La verdad es que caldo de
cultivo había y lo sigue habiendo. El Racing nunca estuvo tan arriba ni
había disputado una temporada más ilusionante que la presente. Ya toca,
además, que el conjunto verdiblanco salte a los terrenos de juego
europeos, algo que ya disfrutaron todos los equipos habituales de la
Primera División del fútbol español.
Para que se cumplan los sueños de los aficionados y los pronósticos
de profesionales y periodistas, quedan aún dos partidos. El primero,
hoy en San Mamés, contra un Athletic que parece en decadencia pero que
al final siempre se las arregla para cumplir el objetivo de la
permanencia.
El segundo de los choques, el último de Liga, es en El Sardinero,
el domingo viene, contra un Osasuna que se juega todo en quince días.
Si aterriza salvado en Santander, el partido puede ser de mero trámite,
pero si del partido depende su futuro, es seguro que llegará con sus
garras afiladas.
No obstante, hay tres aspectos claros de los que no hay que
olvidarse. El primero, que el objetivo principal del Racing era
permanecer en la máxima categoría una temporada más. Objetivo, pues,
superado. El segundo, la asignatura pendiente de que el conjunto
cántabro ofreciese buen fútbol y mejores resultados en El Sardinero.
Pues bien..., pleno al quince. Y el tercero, que el público llenase el
estadio, también un hecho comprobado desde hace muchas jornadas. Lo de
la Copa del Rey vino rodado y las miras a Europa, también, como si de
una propina se tratase.
Quedan dos partidos y hay que vivirlos intensamente. Si se
consiguen tres puntos, incluso dos, la UEFA estará conseguida, si no,
disfrutaremos recordando el pasado y cantando por enésima vez la
'Fuente de Cacho'. Si se suman tres puntos, incluso dos, la UEFA estará
conseguida, si no, disfrutaremos recordando el pasado.
Fuente: Web del Diario Montañes