sábado, 10 de mayo de 2008

El duelo de las cuentas pendientes

«Ladran amigo Sancho, luego cabalgamos». Que al Racing se le tenga ganas en San Mamés es una señal del crecimiento de un club modesto en las últimas temporadas. Continuando con el universal escritor Miguel de Cervantes, se podría decir que el conjunto vizcaíno es un pobre hidalgo que vive de su pasado. Ver al ‘vecino pobre’ ascender en la escala social escuece, y mucho, en la villa. El Athletic de Bilbao es un equipo muy físico que vive de los balones aéreos, el compromiso de su plantilla y la presión que ejerce San Mamés. Sus aldeanismos les condenan a una acuciante falta de talento, pero como decía el novelista Oscar Wilde, «lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas».

Pese a la vulgaridad y las carencias del combinado rojinegro, probablemente sea el peor rival posible para el Racing en estos momentos. Los hombres de Marcelino están terminando la temporada con la ‘lengua fuera’ y la batalla física que se presupone en ‘la catedral’ juega en contra de los montañeses. Es cierto que en las dos últimas jornadas el equipo ha paliado el desgaste que lleva arrastrando durante toda la temporada con la ambición e ilusión por alcanzar una plaza europea. No obstante, cada partido aparece un nuevo contratiempo. Las lesiones de Garay, Luis Fernández, Jordi Felpeto y Pablo Álvarez, dejan muy limitada a la escuadra verdiblanca y atan las manos a Marcelino a la hora de introducir variantes o dar entrada a futbolistas de refresco. A esto hay que unirle las sanciones de futbolistas importantes. Sustituir a Serrano o Jorge López, fue un quebradero de cabeza y este domingo lo será Ayoze. Pinillos jugará, ya sea en una banda u otra, y de su ubicación final sobre el césped dependerá que el míster pueda confiar en dos futbolistas que han jugado muy poco durante este tramo final de la liga: Sergio Sánchez o Marcano. Asimismo, podría confiar en Oriol y colocar a Moratón en el eje de la zaga, para reforzar el juego aéreo. Una cuestión que preocupa mucho ante las dudas que presenta el Racing atrás desde hace varias jornadas. Por lo tanto, la presión de sentir el aliento de los equipos que vienen por detrás, los problemas físicos y las ganas de revancha de los vascos, pondrán a prueba a un equipo que quiere hacer historia.

Fuente: Alerta
Publicado por Castro2 @ 22:20 | 0 Comentarios | Enviar

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