Viernes, 25 de abril de 2008

'A veces tomas decisiones contrarias a lo que dicta el coraz?n'

«La profesión nos obliga a tomar decisiones duras en contra de lo que dicta el corazón». Estas manifestaciones fueron realizadas ayer por Marcelino García Toral, técnico del Racing, fue el invitado de Javier Rodríguez en el programa de televisión Historias de Canal 8DM que se emitirá el jueves 1 de mayo a las 22.30 horas.

El técnico racinguista repasó en el mismo diferentes aspectos de su vida personal incluyendo las vivencias de su infancia en su pueblo natal, Careñes, al que definió como entrañable. Como un sueño califica esta segunda etapa en Santander debido a los momentos felices que esta pasando en la capital cántabra.

García Toral se emocionó y sus ojos se humedecieron cuando recordó su paso por el Sporting y a su segundo, Emilio, que falleció compartiendo banquillo con él a los 38 años y narró cómo vivió la forma de apagarse su amigo.

Marcelino comenzó analizando sus primeros pasos en el mundo del fútbol en un pueblo en el que no había ni campo para jugar. «No había recinto oficial, pero sí muchos 'praos', como decimos allí, y era fácil hacer un campo: se ponían dos piedras en cada portería y a jugar los niños».

Sobre los pasos que ha seguido en su evolución comentó. «Primero eres niño, luego adolescente, a continuación joven y posteriormente te vas de casa. A mi me tocó ser futbolista, afortunadamente. Comencé en el Sporting, después al Racing, posteriormente al Levante, Elche y al final volví a Asturias».

Recordó su pasó como futbolista en Santander y el cambio tan radical a su paso como entrenador. «Mi estancia como jugador en Santander fue mala. Pasamos muchos disgustos, ahora lo recordamos algunas veces. Qué temporada aquella de disgusto permanente, sobre todo en el tramo final. La actual es todo lo contrario de alegría permanente. Bajamos a Segunda B y fueron momentos muy malos que no se compensan con los buenos de ahora. No los olvido, fue muy triste. Era joven y las experiencias se viven de forma diferente. Aquello no se me olvida. Fue un momento, no diría que desagradable, pero sí muy triste».

El técnico del Racing considera que ser jugador es más bonito que ser entrenador. «Ser jugador es más bonito. No tienes tanta responsabilidad y disfrutas más de la profesión. No tienes tantas obligaciones. El futbolista piensa como tal durante el entrenamiento y el partido. Dependiendo de uno u otros tu actuación profesional te puede condicionar tu vida privada. Pero la ilusión de creer que puedes con todo, fruto de la edad, y vivir de una profesión tan bonita, la sientes de forma diferente al técnico».

La familia

Sobre su familia puntualizó que es la parte fundamental del éxito y le gustaría que su hijo fuese futbolista. «Sí, sin ningún tipo de dudas, pero creo que no va a ser. Tiene las condiciones pero quizá el estar su vida cambiando constantemente, primero Asturias luego Huelva y ahora Santander, no le ayuda demasiado para en un futuro ser futbolista. Lo hace bastante bien y sobre todo, para su edad, creo que practica un deporte que es sano y edificante. Procuro ayudarle en lo que puedo y exigirle en lo que debo».

Sobre el apoyo que recibe de su esposa para desarrollar su labor profesional, Marcelino considera que es un aspecto fundamental. «La familia es la gran sacrificada de algunas profesiones. En mi caso, como yo lo llevo, mucho más. Tiene mucha paciencia y sabe cual es la profesión y como la realizó yo. La vivo al 90 por ciento. La mayoría de los días estoy con el fútbol. Esta profesión exige unas horas de dedicación y si queremos hacer las cosas bien, requiere sacrificio. Dentro de lo que cabe, me ve más que cuando estaba en el Sporting. Ahora estoy más horas en casa, cuando menos de forma presencial. Cuando estoy en casa, estoy con temas de trabajo, es una constante de la profesión. Termina un partido analizas tu equipo, errores y virtudes. En función de eso y del rival, a preparar la semana. El tiempo me come».

El futuro

La salida del Racing es un aspecto que cuenta con la mayor actualidad en el entorno del técnico y lo que puede significar para Marcelino. «No se lo que puede significar. En la vida tienes que tomar decisiones, muchas veces, que la situación te obliga y no es lo que quisieras. Pero se dan una serie realidades que te obligan a tomar resoluciones que con el corazón nunca lo harías. Siempre digo que tienes que vivir. Eligir una profesión para bien o para mal conlleva tomar decisiones. Siendo entrenador he pasado por todos los escalafones. Como técnico del Sporting tuve que tomar una decisión de si quería ser entrenador profesional y buscar una estabilidad económica para mi familia. El corazón me hubiera dicho que nunca abandonara Asturias, fue una decisión muy complicada. Mi hijo tenía trece años, me separaba de mis padres e íbamos a una aventura a Huelva. Económicamente, salí perjudicado de mi situación en el Sporting. En Huelva volvió a suceder lo mismo, éramos felices, pero la profesión nos obligó a tomar una decisión dura. Llegamos a Santander y hemos vuelto a estar felices. Ahora se vuelve a repetir la historia y la profesión nos obliga a tomar una decisión que con el corazón no tomaríamos. A ver si dentro de un tiempo podemos decir que acertamos. Lo sabremos por la felicidad que tenga la familia, a nivel profesional y personal».

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 15:21 | 0 Comentarios | Enviar

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