Domingo, 13 de abril de 2008

La fe del Racing mueve monta?as

La temporada que está completando el Racing se queda poco a poco sin calificativos. El triunfo en Mestalla es una anécdota más dentro de una temporada muy por encima de sus posibilidades. El adjetivo de ‘equipo revelación’ se ha quedado trasnochado y los hombres que dirige Marcelino comienzan a verse con temor por sus adversarios. Ronald Koeman cometió el mismo error que los cántabros la jornada anterior ante el Deportivo: estar más pendientes del rival que de ellos mismos. El holandés quiso ganarle la partida al asturiano en el centro del campo acumulando cinco jugadores en la medular y reservando a futbolistas que marcan las diferencias:como Banega o Villa.

Una voz autorizada en el mundo del fútbol como Laureano Ruiz, asegura que muchos jugadores de segunda división podrían hacerlo en primera, al igual que un menor grupo de futbolistas que militan en segunda B e incluso algunos de tercera división. Y es que en el fútbol español son muy pocos los que marcan las diferencias.

El técnico valencianista planteó un partido trabado donde el empuje del público, la presión hacia el árbitro o la inspiración de Morientes, Silva o Joaquín les conduciría hacia el camino del éxito. Sin embargo se olvidó de lo más importante: con el nombre no se le gana a nadie y la camiseta ché ya no infunde respeto. La diferencia entre que Caneira esté en un club grande como el Valencia en lugar de Pinillos radica en la fortuna, el representante o el don de la oportunidad.

Del mismo modo que le sucede al riojano con otros jugadores de segunda división. Y quien nombra al capitán continuaría con el resto de futbolistas que forman parte de la escuadra montañesa. Asimismo modo, si Joaquín no está al 100% o Morientes está bajo de forma, la voluntad de Tchité o Pablo Álvarez les hace más determinantes sobre el césped o permite que Moratón y Ayoze les defiendan sin apenas pasar apuros. Si Marchena está en la selección nacional en lugar de Colsa se lo debe a la entidad del club donde juega. Y así un largo etcétera de nombres.

Esa es la fuerza del Racing. Son conscientes que apenas un puñado de futbolistas merecen la catalogación de ‘crack’ y encima éstos no están exentos de poner todo su empeño para imponer su calidad. Marcelino ha logrado ahuyentar el concepto de equipo pobre y ha convecido a sus pupilos que a través del esfuerzo y la fidelidad a una idea, se puede ganar a cualquiera.

Los verdiblancos se presentaron en Mestalla sin complejos, conscientes que si se circunscriben a hacer las cosas que saben podrían llevarse los tres puntos. Una actitud que es la llave del éxito para una puerta que sólo la desconfianza de unos malos resultados podría haber provocado que chirriase. Pero la suerte ha estado del lado racinguista engrasando las visagras de manera permanente. Los árbitros se han mostrado muy benébolos a lo largo de la temporada, la eficacia de cara a puerta ha rivalizado con la pegada de los conjuntos grandes en varias ocasiones y siempre han vencido tras un tropiezo, por poner algún ejemplo. Así las cosas, no se puede sacar provecho al oportunismo goleador sin el solidario trabajo defensivo que les permite mantener la puerta cero y rentabilizar los tantos. La diferencia entre el Racing y todos los equipos que están por debajo suyo no radica en la calidad, ni en el talento, que es similar la mayoría de los casos o incluso inferior en otros, sino en una mayor organización, tesón, compañerismo, ambición profesional. Como dijo San Agustín, «conócete, acéptate y supérate».

Fuente: Alerta

Publicado por Castro2 @ 21:55 | 0 Comentarios | Enviar

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