Lunes, 31 de marzo de 2008

Aires europeos

Con 50 puntos en su casillero y empatado a puntos con el cuarto clasificado, el Atlético de Madrid, el Racing dio ayer un paso de gigante en sus aspiraciones europeas al imponerse con total merecimiento a un Espanyol que, pese a estar peleando con los cántabros por entrar en la UEFA, ofreció una imagen demasiado pobre.

El conjunto santanderino, que marcó tres goles, aunque pudieron ser más, jugó un partido más de los muchos que ha disputado la presente temporada a un buen nivel. Controló a los barceloneses en todo momento y nunca, o casi nunca, tuvo la sensación de que una victoria tan merecida como contundente se le podía escapar.

Todo se fraguó al principio. No estaba haciendo nada del otro mundo el Racing y ya iba 0-2 en el marcador. Dos llegadas y otros tantos goles. Lo que en tantas ocasiones ha pedido Marcelino a lo largo de la presente temporada, ayer se cumplió a la perfección en el primer tiempo en Montjuic. Y es que la eficacia del conjunto santanderino en la primera parte fue abrumadora. Eso sí, contó con la impagable ayuda de un Kameni al que el balón parecía quemarle en las manos, pues los dos goles llegaron tras sendos rechaces del portero africano.

Pero, al margen de los dos tantos, en el partido hubo más cosas. No muchas, pero sí alguna más. Por ejemplo, que el equipo de Marcelino mostró, una vez más, la habitual seriedad defensiva. Poco importaba la ausencia de titulares habituales como Garay y César Navas, ya que Moratón y Oriol cumplieron a la perfección. Tampoco lo hizo mal el Racing arriba, en donde Munitis y Tchité se ofrecieron constantemente a los hombres de las bandas, en las que tanto Jorge López como, sobre todo, Serrano eran dos verdaderos estiletes que los hombres de Valverde no acertaron a frenar.

Con estas dos cincunstancias, a las que habría que añadir la seriedad del centro del campo, también algo habitual, el Racing se bastó y se sobró para dominar a un Espanyol que sólo lo intentó con alguna arrancada de vértigo de Coro o con alguna acción individual de un siempre peligroso Tamudo. Pero, lo cierto es que eran unos argumentos muy pobres como para que los de Marcelino estuvieran preocupados.

Las cosas no variaron demasiado tras el descanso. El Espanyol, impreciso y demasiado precipitado, trataba de tomar el mando del encuentro. Y en algunos momentos incluso puede que llegara a creer que lo había conseguido. Pero era sólo un espejismo, porque era el conjunto santanderino el que realmente manejaba el partido a su antojo. Los catalanes se perdían en mil toques estériles y a muchísimos metros de la portería de Toño. Mientras, el Racing esperaba que llegara su oportunidad en alguna contra vertiginosa de Serrano o en alguna acción de calidad de Jorge López. El partido estaba justo en el lugar en que querían los hombres de Marcelino, y es que ir con dos goles por delante en el marcador da un margen muy amplio para que un equipo pueda jugar a su antojo.

Dominio patente

Con el paso de los minutos, la el dominio del Racing fue haciéndose todavía más patente. Al Espanyol no le servía ni la apuesta ofensiva que hizo su entrenador al introducir a Riera y a Jontathan Serrano en el terreno de juego. Es más, era el Racing el que disfrutaba de las mejores ocasiones ante la portería contraria. En este capítulo, mención especial merece Aldo Duscher que, además de completar un gran partido en el centro del campo, intentó con ahínco sumar un tanto más a su ya amplia cuenta goleadora en la presente temporada. En un caso su disparo lo sacó Kameni con una buena parada. En otro, fue el palo el que privó al argentino de redondear con un gol su buen encuentro.

Quien si tuvo más suerte fue el canterano Iván Bolado. Apenas seis o siete minutos después de haber sustituido a Serrano, marcó el gol que cerraba la cuenta verdiblanca. Un balón suelto en el área pequeña acabó en el fondo de las redes del Espanyol tras una 'rabona' del joven delantero racinguista. Era la guinda para otro buen partido de un Racing que, desde ayer, tiene motivos más que fundados para mirar con cierto optimismo hacia su posible futuro europeo. Y es que la primera de las finales que le quedan al equipo cántabro se saldó con una victoria que le permite no sólo mantenerse en la zona UEFA, sino soñar con una posible clasificación para la Liga de Campeones.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 18:59 | 0 Comentarios | Enviar

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